martes, 10 de junio de 2014

ABRIRNOS AL SOL






A partir de la nueva gestión de CASA CUNA SANTA FE iniciada a fines del año 2013, se tomaron decisiones trascendentales, de acuerdo a nuevos valores y con mucha valentía.

La primera fue entender que nuestros niños no son de la Institución sino de la comunidad, y que por eso todas las decisiones deben ser tomadas por las autoridades públicas, democráticamente electas. Para ello nuestra Institución debía abrirse al control y someterse a los parámetros legales.

La segunda fue evitar cualquier asignación de vínculos afectivos realizada desde la institución: desde personas con intenciones adoptivas hasta personas que querían visitar a los niños, deben ahora solicitar autorización en la Subsecretaría de Niñez.

La tercera fue exponer nuestros archivos, algunos guardados desde la Fundación, para que las autoridades determinen si con ello se puede colaborar en la búsqueda de identidad que tantas personas, hasta hoy, realizan en nuestro país.

La foto que encabeza esta entrada es del día 10/03/2014 en que entregamos una gran cantidad de documental vinculada a ingresos de niños en nuestra institución durante la última dictadura militar.

Al pie, copiamos algunas notas periodísticas.


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Política / Documentos de la dictadura

De la redacción de El Litoral
El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos suscribió un convenio con la asociación civil Casa Cuna de la ciudad de Santa Fe por el cual la Secretaría de Derechos Humanos recibió una serie de libros de la institución que serán útiles en investigaciones por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.
El material, unas 20 carpetas que se encontraban en el archivo de Casa Cuna, fue ofrecido por la comisión directiva a la Secretaría de Derechos Humanos por resultar de interés para la labor del equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de causas de lesa humanidad relacionadas con el derecho a la identidad.
En este sentido, el acta acuerdo que se firmó ayer mañana en la sede de Casa Cuna deja constancia de que el material será digitalizado y debidamente resguardado y custodiado por la Secretaría de Derechos Humanos. Luego será devuelto, cuando así se lo requiera, a la asociación civil junto con una copia digitalizada de la documentación.
Al respecto, el secretario de Derechos Humanos, Horacio Coutaz, dijo que “es grande el aporte que desde la Asociación están haciendo respecto del trabajo por la verdad y la justicia. Nos ofrecieron estos libros para su custodia y utilización en las investigaciones referentes al derecho a la identidad llevadas a cabo por los equipos de la Secretaría. Con la debida protección de los datos personales, las pruebas que surjan serán aportadas a los distintos juzgados”.
Participaron del acto de entrega y la firma del convenio, además de Coutaz, el director de Promoción y Protección de Derechos Humanos, Leandro Mega; el secretario de Coordinación de políticas sociales, Joaquín Blanco, y la directora provincial de Niñez, Adolescencia y Familia, Alejandra Kosak, ambos del Ministerio de Desarrollo Social; junto a la presidenta de Casa Cuna, Stella Ferreyra, y el asesor legal de esta institución, Domingo Rondina, entre otros funcionarios provinciales e integrantes de la comisión directiva de la asociación civil.
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LA PROVINCIA DIGITALIZARÁ LOS DOCUMENTOS

Investigarán archivos de la época de la dictadura militar hallados en la Casa Cuna

Se trata de 20 carpetas que contienen registros que van de 1976 a 1984, y que fueron entregadas a la Secretaría de Derechos Humanos. Estos documentos pueden resultar de sumo interés para el equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de causas de lesa humanidad en relación al derecho a la identidad.

El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos suscribió hoy un convenio con la asociación civil Casa Cuna de la ciudad de Santa Fe por el cual la Secretaría de Derechos Humanos recibió una serie de libros de la institución que serán útiles en investigaciones por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura cívico militar.

El material, unas 20 carpetas que se encontraban en el archivo de Casa Cuna, fue ofrecido por la comisión directiva a la Secretaría de Derechos Humanos por resultar de interés para la labor del equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de causas de lesa humanidad en relación al derecho a la identidad.

En este sentido, el acta acuerdo que se firmó esta mañana en la sede de Casa Cuna deja constancia de que el material será digitalizado y debidamente resguardado y custodiado por la Secretaría de Derechos Humanos. Luego será devuelto, cuando así se lo requiera, a la asociación civil junto con una copia digitalizada de la documentación.

Al respecto, el secretario de Derechos Humanos, Horacio Coutaz, dijo que “es grande el aporte que desde la Asociación están haciendo respecto del trabajo por la verdad y la justicia. Nos ofrecieron estos libros para su custodia y utilización en las investigaciones referentes al derecho a la identidad llevadas a cabo por los equipos de la Secretaría. Con la debida protección de los datos personales, las pruebas que surjan serán aportadas a los distintos juzgados”.

Participaron del acto de entrega y la firma del convenio, además de Coutaz, el director de Promoción y Protección de Derechos Humanos, Leandro Mega; el secretario de Coordinación de políticas sociales, Joaquín Blanco, y la directora provincial de Niñez, Adolescencia y Familia, Alejandra Kosak, ambos del Ministerio de Desarrollo Social; junto a la presidenta de Casa Cuna, Stella Ferreyra, y el asesor legal de esta institución, Domingo Rondina, entre otros funcionarios provinciales e integrantes de la comisión directiva de la asociación civil.

EL MATERIAL RECIBIDO
Coutaz explicó que “los libros contienen registros de la entidad a partir de 1976 y están bien conservados”, además añadió que “lo que sigue es evaluar el material en busca de datos útiles para causas en trámite o para la apertura de nuevas instancias judiciales que puedan ayudar a esclarecer graves delitos”.

El funcionario detalló que los datos que pudieran surgir de los libros referenciados serán utilizados exclusivamente a los fines investigativos y reservando y protegiendo los datos personales en el marco de la ley Nº 25.326. A los fines de que la documental pueda ser debidamente presentada en el marco de las causas judiciales que se inicien o se encontraren en trámite, se autorizó a la Secretaría de Derechos Humanos a dar la información requerida, conforme los datos obrantes en los libros entregados.

Fuente: Secretaría de Comunicación Social

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Robo de bebés: la lupa se posa en los hogares de niños de Santa Fe

La coordinadora del equipo de la Secretaría de Derechos Humanos, que analiza los libros de Casa Cuna, explicó casos locales de supresión de identidad. Pedirán informes a otras dos instituciones. Galería de fotos.
Gabriela Albanesi
Diario UNO Santa Fe

El plan sistemático de persecuciones, desapariciones y muertes ejecutado durante la última dictadura militar tuvo pilares civiles que lo sostuvieron e incluso lo impulsaron, con interese que variaron desde lo
económico hasta lo ideológico. El robo de bienes patrimoniales durante los operativos, por ejemplo, es una de las aristas que casi no tiene investigaciones en curso. Pero, hay otro tipo de robos cuya investigación -con un profundo trabajo de reconstrucción documental - avanza firme: el robo de bebes.

En julio de 2012, Rafael Videla fue condenado a prisión perpetua como uno de los máximos responsables de un plan sistemático de apropiación de niños nacidos en cautiverio entre 1976 y 1983. Y Santa Fe no estuvo exenta a esa mecánica de terrorismo de Estado. Tal es así, que para estos días estaba previsto el inicio del primer juicio en la provincia por sustracción de un menor de edad. Se trata del caso de José Luis Segretin, apropiado en 1977 en Reconquista por Cecilia Góngora, una de las imputadas en la causa, junto con la médica obstetra que asistió el parto, Elsa Gladis Nasatsky, y el ex jefe de Inteligencia de la III Brigada Aérea, Danilo Sambuelli.

El inicio del debate se suspendió por la recusación de los querellantes al juez Luciano Lauría, uno de los que iba a integrar el tribunal, por su amistad con el ex juez federal, condenado por delitos de lesa humanidad: Víctor Brusa.

Sin embargo, el caso de Segretín, junto con el de Carolina Guallane, por el cual llegará al banquillo de acusado el ex juez de menores Luis Vera Candioti, comenzaron a echar luz sobre los procedimientos de
supresión de identidad y el circuito que recorrían los hijos de militantes santafesinos.

El 10 de marzo pasado, el hogar Casa Cuna entregó a la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia de Santa Fe, unas 20 carpetas con registros de los ingresos de los menores a ese hogar desde el año 1976 en adelante. Estos registros serán utilizados para investigaciones y causas judiciales relacionadas con delitos de lesa humanidad, particularmente aquellas relacionadas con paraderos de niños o búsqueda de identidad de menores sustraídos por el terrorismo de Estado.

En diálogo con UNO, para explicar cómo se analiza la documentación para ser incorporada a las causas, la coordinadora del Equipo de Investigación, Apoyatura y Seguimiento de Causas de Lesa Humanidad, Alejandra Romero Niklison, contó qué información puede llegar a surgir de estos nuevos documentos aportados y analizó cómo funcionó la supresión de identidades en los casos de hijos de desaparecidos en Santa Fe Capital.


“En Santa Fe, el caso más emblemático de sustitución de identidad por la dictadura, y su consecuente restitución después de muchas investigaciones, es el de Carolina Guallane. A raíz de que a ella le surgieron dudas sobre su identidad, se inició una investigación en la que se empezó a hablar - por primera vez - qué había pasado con los niños en nuestra ciudad”, expresó la abogada. 

—¿Qué características tuvo el robo de niños en Santa Fe?
—La característica de Santa Fe capital es que no existió una maternidad  clandestina. En el caso de la mamá de María Carolina Guallane, cuando a ella la secuestran en su casa, la llevan directamente a la Sala Policial del hospital Cullen porque quedó en coma producto de los disparos que recibió en el operativo. En general, en Santa Fe, todos los presos –tanto hombres como mujeres– que estaban en un estado de salud muy crítica, ya sea baleados al momento de la detención o producto de la tortura, iban a para a la Sala Policial del Cullen. Esos registros de Sanidad del nosocomio los encontramos y también han servido como pruebas en muchos juicios.


—¿Qué pasaba con las mujeres embarazadas que estaban detenidas-desaparecidas?
—En general, continuaban detenidas hasta el momento de parir. Otro caso, el de una de las víctimas del juicio a Brusa, Cecilia Mazzetti, pasó su embarazo detenida en la Guardia de Infantería Reforzada (GIR) y al momento de dar a luz, fue trasladada al Cullen. Luego, volvió a la GIR con el bebé, Sebastián, y después le permitieron entregarlo a sus familiares. En este caso en particular, pesó mucho que ella era menor de edad, eso tuvo mucho que ver con la suerte de que Sebastián no fuera apropiado.

—¿Y con los chicos?
—No había un circuito completamente armado y cerrado. En el caso del operativo que se hizo en la casa de Carolina Guallane, por ejemplo, había varias personas en la casa. Estaba su papá, Enrique Cortassa, su mamá, Blanca Zapata, y estaba Cristina Ruiz de Sicardi, cuyo esposo ya había sido asesinado un mes antes, y ella estaba también con sus dos hijos, de 1 año y 8 meses y el más chiquito no había cumplido el año aún. Hasta el día de hoy, no se sabe qué pasó con esos niños en los días posteriores al operativo. Tiempo después fueron entregados a unos familiares, pero hay un período de tiempo que aún no hemos podido reconstruir. Como Carolina Guallane fue llevada a Casa Cuna, esperábamos encontrar algo sobre ellos en estos registros. Pero por el momento no hay ningún dato sobre su ingreso.


Lo que figura en los libros es que a Carolina la llevaron a Casa Cuna y que intervino el Ejército, que la pone a disposición del Juzgado de Menores, (por entonces a cargo del juez Luis Vera Candioti). Quedó registrado que estaba en muy mal estado de salud, y entonces una asistente social de Casa Cuna la lleva a su casa. Luego es entregada al juzgado nuevamente, donde finalmente la entregan en adopción.

Ahora, qué pasa con los dos chicos Sicardi en ese momento, no se sabe. En general, los registros de Casa Cuna no tenían nombres. 

—¿Esa lógica de registro, era para ocultar datos deliberadamente?
— A mí me da la sensación de que en Casa Cuna todos los registros eran un desorden. De hecho, cuando uno ve el resto de los archivos, de otros años, están igual de desordenados y les falta igual información. Ahora nos solicitaron que los ayudáramos a hacer un inventario y a organizar todo el archivo de la institución y lo vamos a hacer. Problemas de identidad hay en todas las épocas, y hay que darles respuesta.

—¿Cuántas investigaciones hay sobre supresión de identidad en la ciudad?
— En el Juzgado federal hay dos causas que se están investigando, están en instrucción. Esas causas podrían arrojar más información sobre lo que pasaba acá con los niños. Una surge por una denuncia que recibieron las Abuelas de Plaza de Mayo en Buenos Aires y que la transmitieron al juzgado de Santa Fe. La otra es por un chico que se presentó por propia iniciativa, que era adoptado y que tenía dudas sobre su origen. Nosotros lo acompañamos a hacerse una extracción de sangre en el hospital Durán (Buenos Aires) pero hasta el día de hoy no tuvo resultados positivos, ningún cruce, lo que no quita que se pueda resolver en algún momento.


Y después hay algunas denuncias que está investigando el Equipo de Identidad de la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia y que cuando tenga elemenelementos suficientes serán presentados a la Justicia. Este paso, sin embargo, no es tan fácil para el interesado. Porque estamos hablando de un delito penal para los padres adoptivos y, en muchos casos eso significa un límite. Muchas veces lo que sucede es que se acercan cuando el padre o la madre adoptiva ya fallecieron y recién entonces se avanza con la investigación”.

—¿Por qué creen que en Santa Fe no fue tan organizado el plan de robo de niños?
— Es difícil de decir. Los registros que tenemos y las pruebas de los juicios muestran que era un circuito desparejo. El terrorismo de Estado se dio en todo el país, pero con particularidades según cada zona. El  lugar emblemático de maternidad clandestina es la ESMA. Tiene que ver con que se trataba de un lugar muy grande, con muchos detenidos. En el interior del país, tal vez los intereses o las prioridades eran otras. A Carolina Guallane, por ejemplo, la dieron en adopción, porque estaba claro que había que separar al bebé de sus orígenes. Esa fue la regla general que se mantuvo en todo el país.

El punto era que no se transmitieran las ideas ni la ideología de padres a hijos. Sin embargo, los bebés de la ESMA, además, eran entregados a familias de alta jerarquía de las fuerzas armadas. Eso es lo que en Santa Fe parece no haber ocurrido tanto. 

“En el caso de Sabrina Gullino, que nació en el hospital Militar de Paraná (hija de Raquel Negro y Tulio Valenzuela, secuestrados en la Quinta de Funes y hoy desaparecidos), fue abandonada en un convento. Ni siquiera fue dada en adopción, podrían haberla dado a algún familiar de militar, y no lo hicieron”.

—¿Podría haber consecuencias penales para quienes aparecen en los registros de Casa Cuna?
—Un nombre por sí solo no significa nada, a menos que se lo una a pruebas y casos concretos. Lo mismo pasa con los empleados de juzgados de menores o los datos que encontramos en los libros policiales, en Sanidad, en los de personal médico. En el caso del exintendente de Santa Fe, Noé Adan Campagnolo (secuestrado tras el golpe del 24 de marzo de 1976 en la GIR, donde sufrió torturas que le provocaron 70 hematomas en distintas partes del cuerpo, siete costillas fracturadas, rotura de vejiga e intestinos, ano contranatura por seis meses) encontramos en los libros los nombres de los médicos que lo operaron. Esto significa que hubo médicos que operaron a una persona que estaba al borde de la muerte por las torturas y no lo denunciaron. Deberá ser el juez, en el caso concreto, quien evalúe las responsabilidades. Lo mismo sobre los médicos, enfermeros, parteras, que hacían dar a luz a mujeres prisioneras, vendadas y con las manos esposadas.


—¿Cómo se explica que durante muchos años se pidió a Casa Cuna que entregara estos archivos y contestaban que no existían?
— No sabemos porqué o en qué se basaron para contestar que no estaban o que no existían. Nunca se los solicitó por orden judicial porque en general, si alguien no quiere que archivos así se encuentren y se les avisa que los van a buscar por la fuerza, es mucho más difícil de encontrarlos. Pero además, porque creemos que la sociedad y sus instituciones tienen que entender la  importancia de estos documentos y lo que un registro, de un reglón, significa para una persona. Le puede cambiar la vida. Porque tiene que ver con su identidad y su derecho a saber. Es muy difícil construir para adelante si no sabe de dónde vino.


Ya sea porque sea víctima de terrorismo de Estado o no. Y lo importante es que las instituciones entiendan esto. Para la construcción de la memoria de toda la ciudad.

 —¿Hay más instituciones en Santa Fe que podrían colaborar con registros y material de la época?
—Sí, ya estamos articulando una reunión con el director de la Secretaría de la Niñez para acceder a los libros de otros dos hogares que funcionaron en la ciudad durante aquellos años. 



viernes, 23 de mayo de 2014

ESTÁNDARES DE CALIDAD PRÁCTICAS Y CONDICIONES DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES






Tenemos el gusto de compartir con todos en nuestra página el 'MANUAL' o el 'PROTOCOLO' como le llamamos cotidianamente.
Es una excelente obra técnica elaborada por los profesionales de la Provincia de Santa Fe sobre cómo se deben gestionar instituciones como nuestra CASA CUNA SANTA FE.
Allí está todo lo que día a día hacemos, y es nuestro permanente desafío su más estricto cumplimiento.
Como hemos contado tantas veces, el primer desafío que asumió la nueva conducción de CASA CUNA SANTA FE desde 2013 fue el sometimiento a las normas estatales, al control gubernamental, y la implementación de los protocolos de niñez internacionalmente estandarizados.
Hoy, queremos que toda la comunidad pueda conocerlo.
Con ustedes el texto "ESTÁNDARES DE CALIDAD PRÁCTICAS Y CONDICIONES DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES"


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PRÁCTICAS Y
CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO
EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
ESTÁNDARES DE CALIDAD

Gran parte de nuestros esfuerzos en materia de políticas sociales
están puestos en la consolidación de un verdadero Sistema
de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes.
Hemos asumido esta tarea prioritaria a través del Gabinete
Social, ámbito institucional que conjuga la labor de distintos
Ministerios, dado que su desarrollo exige visión integral, acciones
coordinadas, metas concretas y evaluación sistemática.
Con este objetivo, nuestra primera acción de gobierno fue
la firma del Decreto 195/2011, mediante el cual establecimos
explícitamente que la administración provincial en su
conjunto debe trabajar en forma transversal, mancomunada
y eficaz, en políticas activas y universales que prioricen todas
las temáticas vinculadas con la niñez y la adolescencia.
El Decreto 195 nos invita a poner a los niños y niñas en el
centro de nuestras preocupaciones, transformando los esfuerzos
hasta ahora fragmentados en políticas integrales
desde su diseño hasta sus prácticas, al tiempo que profundiza
nuestra responsabilidad con el mejoramiento de
las instituciones y vínculos hoy existentes. Esta prioridad
implica asimismo dedicar en favor de la niñez los esfuerzos
del conjunto del Estado provincial, y articularlos con los
gobiernos locales y las instituciones de la sociedad civil. La
defensa activa de los derechos humanos no reconoce divisiones
en niveles de gobierno, áreas o departamentos: requiere
de una decidida acción conjunta de toda la sociedad.
Todo lo que hagamos por proteger y cuidar a la infancia habla de
la calidad social de nuestra Provincia. Nuestra responsabilidad
fundamental es garantizar a las nuevas generaciones los derechos,
la palabra, el buen trato, la capacidad de ser y de crear.
Sostenemos que sin dudas el mejor lugar para que nuestros
niños crezcan es su familia, que puede estar conformada de
múltiples formas, pero que debe capaz de darles protección,
contención y amor. Cuando, lamentablemente, situaciones
de vulneración de derechos ocurren en el medio familiar, y
la permanencia del niño en ese ámbito constituye una amenaza,
el Estado debe garantizar ámbitos de cuidados alternativos,
de conformidad con la ley. El valor de estas instituciones
radica en su capacidad de brindar no sólo un lugar
para vivir, sino un espacio de desarrollo, formación y afecto.
Por eso trabajamos en el mejoramiento y adecuación de las
instituciones que albergan niños y niñas en toda la provincia,
sean estas públicas o de la sociedad civil; tanto en sus aspectos
edilicios como en sus prácticas, en sus relaciones de convivencia
y en la transición desde la protección a la autonomía
que necesitan los más pequeños. El presente trabajo será seguramente
un valioso aporte en esta construcción colectiva.
Establecer “Estándares de calidad de las prácticas y
condiciones de alojamiento en los ámbitos de cuidados
alternativos residenciales para niñas, niños y adolescentes”
es asumir, con compromiso, el mandato de
la Convención sobre los Derechos del Niño en cuanto a
concebir a las personas menores de edad como sujetos
de derechos, y con autonomía para ejercerlos; asimismo,
su efectiva implementación implica un desafío fundamental
para todos los actores que participan, de diversas
maneras, en la promoción, protección y restitución
de derechos de niñas, niños y adolescentes.
La CDN, y las posteriores Leyes de Protección Integral
de Derechos dan vigencia a un enfoque sobre la infancia
que promueve la protección de derechos de todas
las niñas y niños, y no el control de los “menores” en
estado de abandono o peligro material o moral; cambiando
así, por un lado, la manera de que el Estado se
relaciona con las niñas y niños, desterrando la división
entre dos mundos de la infancia que proponía la Ley
de Patronato, y por otro lado la forma en que todos los
adultos confluyen a ese nuevo escenario de respeto y
promoción de derechos.
No obstante, es preciso reconocer que la sola existencia
de estas herramientas jurídicas-institucionales no son
suficientes para sostener que en la práctica esos derechos
sean plenamente garantizados: a la vigencia normativa
debe seguirla la vigencia cultural.
En ese sentido, advertimos que las prácticas y condiciones
que se describen en los Estándares reconocen en
la institucionalidad vigente nuevos modos y contenidos
para la toma de decisiones y acciones propiamente, que
en muchos casos suponen transformaciones estructurales,
que probablemente hagan prever su aplicación
en términos de procesos, precisamente, contemplando
la necesariedad que por Ley se impone, pero a su vez,
comprendiendo que los cambios son procesos sociales
que se construyen, cuyos sentidos se encuentran a medida
que los protagonistas le van poniendo voz y cuerpo,
de forma conjunta, hasta su consolidación.
Para ello, los presentes Estándares de calidad son, claramente,
una herramienta para transformar las condiciones
de alojamiento en los ámbitos de cuidados residenciales;
una guía para inspirar las prácticas de las personas que los
integran, o que forman parte de organismos afines, para el
óptimo acogimiento de las niñas, niños y adolescentes, y
desde un enfoque de derechos.
Resulta importante destacar que los Estándares que
aquí presentamos, se enmarcan en un conjunto de políticas
públicas —educativas, sanitarias, de seguridad
social, de seguridad alimentaria, etc— que apuntan a
consolidar un sistema de protección integral de derechos,
que a través del reconocimiento de su complementariedad
e interdependencia, puedan posibilitar
que todas las niñas y niños participen en la vida social
de sus comunidades bajo condiciones que aseguren su
desarrollo, y aumenten su bienestar y su potencial personal,
teniendo a las familias como principales responsables
y posibilitadotes de asegurar a los niños, niñas y
adolescentes el disfrute pleno y el efectivo ejercicio de
sus derechos y garantías.
En el mismo sentido, ratificamos que la institucionalización
de niñas y niños es una medida de último recurso, y
que se dispone sólo en casos excepcionales, como eslabón
del proceso de restitución de derechos cuando el interés
superior de la niña o niño exige su separación o no
permanencia en el medio familiar, por existir circunstancias
de extrema gravedad que amenacen o causen perjuicio
a su salud física o mental, después de haber malogrado
el hallazgo de ámbitos familiares alternativos.
Jubilosamente, podemos señalar que el proceso que
se inicia ha contado desde su gestación con la implicancia,
el entusiasmo e impulso de trabajadoras y trabajadores
de ámbitos públicos y privados dedicados a
la promoción, protección y restitución de derechos de
niñas, niños y adolescentes, así como de autoridades y
miembros de organizaciones de la sociedad civil, académicos,
profesionales que ofrecieron sus saberes y
experiencias a través de aportes y opiniones que fueron
dando forma a los Estándares, e incluso brindándose
para ensayar la implementación de los mismos.
En los valores humanos, y en la confirmación de una
sociedad civil involucrada, participativa y comprometida
con que contamos en nuestra provincia de Santa
Fe, radica nuestra convicción de que entre todas y todos
lograremos la transformación anhelada.
Mónica Bifarello
Ministra de Desarrollo Social
Sumario
#1 Planificación de los Cuidados
1.1. Reglamento de los Centros Residenciales ....................21
1.2. Ingreso y egreso de los Centros Residenciales .......... 22
1.3. Plan de estadía ...................................................................... 27
1.4. Contactos y comunicación durante la estadía ........... 31
1.5. Acompañamiento individual durante la estadía ......... 35
1.6. Preparación para la vida independiente ........................ 37
#2 Calidad de la atención
2.1. Participación ............................................................................ 41
2.2. Comidas y nutrición .............................................................. 43
2.3. Promoción de la salud ...........................................................45
2.4. Atención de la salud ...............................................................47
2.5. Administración de medicamentos ....................................49
2.6. Participación en el Sistema Educativo ............................51
2.7. Actividades individualizadas ............................................. 55
2.8. Juegos y juguetes ................................................................... 57
2.9. Tiempo libre .............................................................................. 59
2.10. Visitas y salidas ..................................................................... 61
2.11. Celebraciones ....................................................................... 63
2.12. Traslados ................................................................................. 65
2.13. Decisiones personales ...................................................... 66
2.14. Manejo de dinero ................................................................. 67
2.15. Idoneidad del personal ..................................................... 68
Estándares
de calidad de
las prácticas y
condiciones de
alojamiento
en los ámbitos
de cuidados
alternativos
residenciales
para niñas, niños
y adolescentes
19
39
#3 Relaciones de convivencia
3.1. Trato interpersonal ............................................................. 73
3.2. Escucha .................................................................................. 77
3.3. Espacios de opinión, inquietudes y quejas ............... 81
3.4. Construcción de acuerdos .............................................. 83
3.5. Resolución de conflictos .................................................. 85
3.6. Deberes .................................................................................. 87
3.7. Privacidad e intimidad en el uso de los espacios ........ 89
3.8. Conformidad en los dormitorios ................................... 91
3.9. Límites y efectos restitutivos .......................................... 93
3.10. Confidencialidad en el manejo de la información ....... 96
#4 Organizaciòn
4.1. Encuadre legal .......................................................................101
4.2. Colectivo de trabajo .......................................................... 102
4.3. Dirección ............................................................................... 103
4.4. Profesionales ........................................................................ 107
4.5. Acompañantes Convivenciales ....................................... 111
4.6. Servicios generales: cocina, limpieza, mantenimiento ..... 116
4.7. Prácticas de colaboración ................................................ 118
4.8. Prácticas académicas ........................................................ 123
4.9. Medidas para la privacidad en los Centros Residenciales .. 125
4.10. Organización de la documentación ............................ 126
4.11. Compatibilidad de la actividad .................................... 129
#5 Estructura edilicia, diseño
y equipamiento de los ambientes
5.1. Ambientes según destino .........................................133
5.2. Equipamiento ........................................................... 135
5.3. Terminaciones de construcción / Materiales ......... 137
5.4. Circulaciones ............................................................ 138
5.5. Infraestructura de servicios (instalaciones generales) ..... 139
5.6. Seguridad edilicia y sistemas preventivos ..............141
5.7. Localización y vías de acceso ................................... 142
5.8. Acreditación de las condiciones para funcionar ..... 143
Introducción ..................................................................... 149
1. Objetivo general del monitoreo ................................. 150
2. Objetivo específico del monitoreo ............................. 151
3. Principios generales del monitoreo ........................... 152
4. Acciones de monitoreo ................................................ 154
5. Registro de las acciones de monitoreo ...................... 155
# Sistema de monitoreo de las
prácticas y condiciones de
alojamiento en los ámbitos de
cuidados alternativos residenciales
para niñas, niños y adolescentes
71 131
99 147
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
#.
INTRODUCCIÓN
| 14
El presente documento y los denominado Estándares
de la calidad de las prácticas y condiciones de alojamiento
en los ámbitos públicos y privados de cuidados
alternativos residenciales de niñas, niños y
adolescentes, establece los criterios esenciales que
deberán servir de guía a todas las personas que participen
de la toma de decisiones y cotidianeidad respecto
a la vida de las niñas, niños y adolescentes alojados
en centros residenciales. Tales criterios tienen por
pretensión orientar el cauce de las acciones, modos y
contenidos, que realizan los adultos responsables, en
pos de la efectivización de derechos de las niñas, niños
y adolescentes, en términos objetivos y subjetivos. La
finalidad es contribuir a orientar los procesos y tareas
de planificación y ejecución de las prácticas y condiciones
de alojamiento, desde el ingreso a un centro
residencial, y hasta su egreso, cuidando que en todo
momento las estadías resulten afables y favorables
para el desarrollo personal y social de cada niña, niño
y adolescente, de acuerdo a los enunciados de la Ley
Provincial N° 12.967.
Cabe destacar del presente documento que se constituye
en material de consulta, soporte y revisión para:
1. Funcionarios y agentes públicos que se desempeñen
para el organismo de Aplicación del Sistema Provincial de Promoción
y Protección Integral de Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes, Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia
y Familia; u órganos descentralizados, Direcciones o
Delegaciones Provinciales; o que en el futuro los reemplacen.
2. Autoridades de los centros residenciales de alojamiento
para niñas, niños y adolescentes.
3. Personal de los centros residenciales y/o quienes
transitan el proceso de inducción para ser incorporados
como personal y/o aspirantes a personal.
4. Niñas, niños y adolescentes alojados.
5. Familiares y vínculos significativos de las niñas, niños
y adolescentes alojados.
6. Toda persona interesada o involucrada en el proceso
de alojamiento.
Asimismo, el documento representa la base de un sistema
de evaluación de la calidad exigible para el funcionamiento
de los referidos centros residenciales; que a partir del
análisis acerca del cumplimiento, brechas o anomalías respecto
de los estándares, se podrá:
• Apoyar el mejoramiento del sistema y los servicios de
alojamiento en ámbitos de cuidados residenciales para niñas,
niños y adolescentes.
• Contribuir con el gobierno y los organismos abocados a la
#. INTRODUCCIÓN
| 15
niñez y adolescencia a identificar las necesidades de las niñas,
niños y adolescentes en los ámbitos de cuidados residenciales.
• Visibilizar los asuntos relativos a los ámbitos de cuidados
residenciales.
• Posibilitar el monitoreo de la política para evaluar las
mejoras de las prácticas en el nivel provincial y también de
cada servicio en particular.
• Demostrar el compromiso del gobierno provincial por
dar cumplimiento a la normativa e institucionalidad vigente.
DE LOS ESTÁNDARES:
Los estándares de la calidad de las prácticas y condiciones
de alojamiento en los ámbitos públicos y privados de
cuidados alternativos residenciales de niñas, niños y adolescentes,
son criterios esperables a cumplimentar por
cada centro residencial. Vienen a aportar especificaciones
técnicas y operativas sobre hechos y circunstancias
factibles de previsión y que afectan de manera directa o
indirecta el desarrollo y la vida de las niñas, niños y adolescentes
allí alojados. Son en definitiva una referencia
discursiva que se suma a otras orientadas también al
bienestar y seguridad de las niñas, niños y adolescentes;
y que sin soslayar la casuística, permita una aproximación
de mayor detalle respecto de los modos posibles para hacer
efectivos los derechos.
Para ello, han sido trabajados de forma desagregada, de
modo tal que su contenido resulte fácilmente comprensible.
La primera desagregación refiere a los grandes aspectos a
tener en cuenta en el desarrollo de los alojamientos en ámbitos
residenciales. Tales aspectos dan origen a los cinco
títulos en que se divide el documento:
1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
4. ORGANIZACIÓN
5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE
LOS AMBIENTES
A su vez, cada uno de los títulos arriba enunciados se desagrega
en componentes y características. Mientras que
los componentes definen la materia de incumbencia, las
características son campos menores de análisis que intentan
contribuir con descripciones e indicaciones relativas
a la puesta en práctica. Tal instancia de desagregación es
la que sirve también a los fines de la evaluación. Así, por
ejemplo, del título “Planificación de los cuidados” se desprende
el componente “Reglamento de los Centros Residenciales”,
el cual es descripto y/o caracterizado en seis
puntos numerados que detallan las particularidades que
deben poseer tales reglamentos.
#. INTRODUCCIÓN
| 16
PRINCIPIO DE IGUALDAD Y NO DISCRIMINACIÓN:
Los presentes Estándares de calidad se aplican por igual
a todas las niñas, niños y adolescentes, sin discriminación
alguna fundada en motivos de edad, género, sexo, orientación
sexual, idioma, religión, creencias, opinión política,
cultura, posición económica, origen social o étnico, capacidades
especiales, apariencia física o impedimento físico,
de salud, o cualquier otra condición.
INTERPRETACIÓN:
Todos los enunciados del presente documento, tendientes
a describir las condiciones de los servicios brindados
desde los centros residenciales; así como las prácticas e
intervenciones para con las niñas, niños y adolescentes
alojados, específicamente de atención, acompañamiento,
orientación y mediación, deberán ser leídas e interpretadas
en clave de derechos humanos, conforme los Tratados
Internacionales sobre los Derechos Humanos, Constitución
Nacional, Leyes Nacionales y Provinciales.
Asimismo, y en función de lo establecido en el Artículo 4
de la Ley Provincial N° 12.967, para una óptima interpretación
de los enunciados del presente documento de estándares
de calidad, deberá tenerse presente el interés
superior de cada niña, niño y adolescente; y “cuando exista
conflicto entre los derechos e intereses de las niñas, niños
y adolescentes frente a otros derechos e intereses igualmente
legítimos, prevalecen los primeros”.
Finalmente, resulta pertinente aclarar que los enunciados
del documento pretenden ser inclusivos desde la perspectiva
de género e interculturalidad (de conformidad con lo
establecido en el Informe del Consejo Permanente de la
OEA sobre orientación sexual, identidad de género y expresión
de género del 17 abril 2013). Por cuestiones de
agilidad en la lectura, y solo por eso, en algunos casos se
simplifica el lenguaje, teniendo por forma no marcada el
masculino de los sustantivos y adjetivos, pasando a ser el
género masculino el inclusivo o incluyente.
IMPLEMENTACIÓN:
Los Estándares de calidad pretenden constituirse en un
instrumento de carácter vinculante para todos los sectores,
directa o indirectamente involucrados. En este sentido,
todos los actores que forman parte del Sistema de
Promoción y Protección Integral de los Derechos de las
niñas, niños y adolescentes conforme lo establecido en
la Ley 12.967, procurarán su aplicación continua y sistemática,
abocando capacidades, recursos y herramientas
específicas a tales fines.
#. INTRODUCCIÓN
| 17
Asimismo, habida cuenta que las prácticas y condiciones
que se describen en los Estándares de calidad reconocen
en la institucionalidad vigente – la lógica de la Promoción
y Protección Integral de Derechos – nuevos modos
y contenidos para la toma de decisiones y acciones propiamente,
que en muchos casos suponen transformaciones
estructurales y/o de fondo; no es posible pensar su
aplicación sino en términos de procesos, en los cuales la
variable temporal resulta determinante.
Debido a ello, a su carácter vinculante, como así también
a la consideración de su implementación procesual, es
que las provisiones de los Estándares están formuladas
empleando la conjugación verbal “deberán”. Precisamente,
contemplando la necesariedad que por Ley se
impone, pero a su vez, comprendiendo que los cambios
son procesos sociales que se construyen, cuyos sentidos
se encuentran a medida que los protagonistas le van poniendo
voz y cuerpo, de forma conjunta, hasta su consolidación.
Solo así resultan posibles las transformaciones
que el Sistema de Protección necesita implementar, con
involucramiento, participación y movimiento de los actores
que lo conforman.
Finalmente, para alcanzar las adecuaciones de todos y
cada uno de los Centros Residenciales, públicos y privados,
a los Estándares de calidad, se prevé una implementación
rigurosa, a partir de la definición de objetivos, metodología
y plazos para su efectivización. La exigencia de parte
de la Autoridad de Aplicación será creciente, en cuanto a la
consumación de actividades y recursos desplegados, en la
búsqueda de más y mejores resultados. Se prevé entonces
una aplicación esencialmente progresiva.
Por todo lo expuesto, los presentes Estándares de calidad
son, claramente, una herramienta para transformar las condiciones
de alojamiento en los ámbitos de cuidados residenciales,
e inspirar las prácticas de las personas que los
integran, o que forman parte de organismos afines, para el
óptimo acogimiento de las niñas, niños y adolescentes, y
desde un enfoque de derechos.
#. INTRODUCCIÓN
Cristian Allende
Subsecretario de los Derechos
de la Niñez, Adolescencia y Familia.
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
Los cuidados de las niñas, niños y adolescentes en
ámbitos residenciales serán planificados, previendo
escenarios y procedimientos generales como así
también particulares, de manera tal que sirvan de guía
y garantías de los sucesivos procesos.
#1.
PLANIFICACIÓN
DE LOS CUIDADOS
| 20
| 21
1.1.1. Cada centro residencial deberá tener un reglamento
escrito que sirva de guía a las niñas, niños y adolescentes
y sus familiares y/o vínculos significativos, al personal del
centro residencial, a los profesionales intervinientes, y terceros
interesados, para la organización de la convivencia,
especificando claramente los servicios que se brindan y la
manera en que se proveen.
1.1.2. El contenido del reglamento deberá ser conocido
por todos, siendo cada centro residencial responsable de
su difusión y revisión de manera periódica y participativa;
previendo el acceso al documento en espacios comunes
claramente visibles y disponibilidad de copias para la lectura
individual de los interesados.
1.1.3. Su redacción deberá ser clara y su presentación fácilmente
legible. Para el caso de las niñas, niños y adolescentes
se deberá disponer de una versión apropiada a su edad y
entendimiento, priorizando el diseño con imágenes y colores
que favorezcan la mejor comprensión y aceptación.
1.1.4. La Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia
y Familia pondrá a disposición de los centros residenciales
un modelo de reglamento así como una versión adaptada para
la mejor comprensión de las niñas, niños y adolescentes.
1.1.5. El contenido del reglamento deberá incluir:
- Estructura organizacional. Áreas y funciones. Perfil de
cada puesto. Relaciones jerárquicas.
- Servicios que se brindan y modalidades.
- Organización del uso de los espacios.
- Política de privacidad.
- Participación de las niñas, niños y adolescentes en las decisiones
cotidianas.
- Pautas de convivencia.
- Realización de quejas.
1.1.6. El reglamento deberá ser aprobado formalmente por
las autoridades de cada centro residencial como así también
por la autoridad de aplicación de la Ley Provincial N°
12.967 y modificatorias.
1.1.7. Al menos una vez al año el reglamento será revisado
y consecuentemente ratificado y/o modificado. En la revisión
anual deberá reconsiderarse la totalidad de su contenido,
procurando especialmente el cumplimiento del título
3. del presente documento.
1.1
Reglamento de los Centros Residenciales
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 22
1.2.1 La decisión acerca del ingreso y/o egreso de una niña,
niño o adolescente de un centro residencial es competencia
exclusiva de la autoridad de aplicación de la Ley Provincial
N° 12.967.
1.2.2. Los ingresos y egresos que se propicien deberán
contemplar la capacidad de atención de las necesidades
de la niña, niño o adolescente por parte del centro residencial,
como así también de la comunidad en general en la
cual éste se inserte (en lo referente a servicios sociales,
educativos, culturales, entre otros).
1.2.3. El ingreso y/o egreso de una niña, niño o adolescente
de un centro residencial se llevará a cabo, en la medida
de lo posible, de manera planificada; debiendo el personal
del centro estar informado con la suficiente antelación, de
modo tal que permita acompañar saludablemente los estados
emocionales individuales y del grupo, y organizar la
continuidad o cese de cada una de las actividades que la
niña, niño o adolescente viene realizando, previendo un
traspaso ordenado de responsabilidades y/o cuidados.
1.2.4. Al momento inmediato del ingreso y/o egreso de una
niña, niño o adolescente, el responsable del centro residencial
deberá formalizar el acto, consignando datos mínimos
identitarios y genealógicos (D.N.I., datos de los progenitores o
tutores, hermanos, lugar de origen), y contando con la debida
suscripción del responsable por la Autoridad de Aplicación o
de quien acompañe el ingreso o egreso según el caso.
1.2.5. Cada centro residencial deberá registrar los ingresos
y/o egresos que se produzcan en un libro llevado específicamente
a tales fines, en orden consecutivo y cronológico,
foliado y rubricado por la Subsecretaría de los Derechos
de la Niñez, Adolescencia y Familia.
1.2.6. Las niñas, niños y adolescentes serán admitidos en
los centros residenciales con sus bienes personales en tanto
objetos transicionales (por los que sienten apego y necesitan
su contacto diario), que sumados a los adquiridos
durante su estadía, deberán entregarse al momento del
egreso; y esto último, sin perjuicio que se trate de egresos
tramitados de manera urgente.
De los ingresos:
1.2.7. Lo asentado en el punto 1.2.1. resulta válido sin perjuicio
de la admisión de toda niña, niño o adolescente que
espontáneamente pudiere presentarse en un centro residencial,
demandando protección. En tales situaciones se
deberá en lo inmediato dar aviso formal a la autoridad de
1.2
Ingreso y egreso de los Centros Residenciales
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 23
los fines de respetar la intimidad y evitar posibles estigmatizaciones.
- Solicitar y recepcionar, y en su caso, registrar toda otra
información de interés hasta la realización del plan de estadía
según los parámetros establecidos en punto 1.3. del
presente documento.
- Recepcionar y guardar la documentación identitaria de la
niña, niño o adolescente, así como los bienes personales
de valor o cuidados específicos tales como medicamentos
u otros. Si no estuvieren disponibles al momento del ingreso,
deberá gestionarse ante quien corresponda su pronta
entrega al centro residencial.
- Relevar si la niña, niño o adolescente podría permanecer
a solas y/o afrontar las situaciones de la vida cotidiana
sin ningún tipo de cuidado o reparo especial. En
tales casos se llevará registro de las indicaciones recibidas
sin mayores indagaciones a los fines de respetar
la confidencialidad de la información y evitar posibles
estigmatizaciones.
- Brindar a la niña, niño o adolescente algunas pautas del
“Reglamento de los Centros Residenciales” para la buena
convivencia, de acuerdo a su edad y posibilidades de entendimiento.
Las pautas a transmitir deberán ser principalmente
del orden de lo habilitante en cuanto a personal, espacios,
horarios, servicios, u otros, y en última instancia, descriptivos
aplicación para adoptar las medidas que correspondieren,
además de propiciar las intervenciones de salud que se
evaluaren necesarias y urgentes.
1.2.8. Todo ingreso supondrá los mayores esfuerzos por
parte del centro residencial como así también de los otros
actores del Sistema de Promoción y Protección Integral,
para garantizar la permanencia conjunta de grupos de hermanos;
sin distinción de edad, sexo, o situación de salud
física o mental.
1.2.9. Además de lo señalado en los puntos 1.2.4. y 1.2.5., al
momento inmediato del ingreso de una niña, niño o adolescente,
el responsable por el centro residencial deberá:
- En los casos que se encuentre presente personal autorizado
para consultar los legajos individuales de las niñas,
niños o adolescentes, revisar si existiere uno archivado en
el centro residencial a los fines de recuperar su tránsito e
historia; o de no existir, crearlo.
- Recepcionar la Disposición de Medida de Protección Excepcional
u Orden de Medida de Protección Excepcional
Urgente para ser adjuntada al legajo. La misma podrá ser
presentada en sobre cerrado, dirigido a la máxima autoridad
del centro residencial y/o equipo de profesionales, a
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 24
de las limitaciones, siempre fundadas y explicadas amorosamente.
Cuando las circunstancias lo permitan, se deberá
poner a disposición de la niña, niño o adolescente el documento
original del “Reglamento de los Centros Residenciales”,
acompañar la lectura e interpretación, y de ser posible
formalizar un acuerdo de aceptación de su contenido.
- Consultar acerca del interés de la niña, niño o adolescente
de conocer el lugar y las personas que allí conviven en
ese u otro momento, y acompañar su decisión.
- Mostrar los espacios personales asignados para la niña,
niño o adolescente y brindarle confianza acerca de su uso
exclusivo y privado.
1.2.10. Además de los ingresos que cuenten con una orden
de medida excepcional urgente, los ingresos nocturnos
o en días inhábiles (feriados y fines de semana) también
serán considerados “de urgencia”, y admitidos en los centros
residenciales según lo acordado con la autoridad de
aplicación teniendo en cuenta las condiciones operativas
mínimas necesarias.
1.2.11. Al momento inmediato de efectivización de un ingreso
de urgencia, el responsable por el centro residencial
deberá propiciar las intervenciones de salud que se evaluaren
necesarias y urgentes.
1.2.12. En los casos de ingresos nocturnos o en días inhábiles,
lo comprendido en los puntos 1.2.4., 1.2.5., 1.2.9.1.,
1.2.9.2., y 1.2.9.4. podrán extender los plazos hasta el día
hábil posterior.
1.2.13. El día hábil siguiente a la concreción de un ingreso
de urgencia, el equipo de referencia del segundo nivel de
intervención en conjunto con el centro residencial deberán
evaluar la permanencia de la niña, niño o adolescente
teniendo en cuenta sus necesidades y la capacidad de
atención del centro residencial y la comunidad en la cual
éste se inserta; y en su caso, promover el egreso y traslado
al ámbito de cuidado alternativo más adecuado según
las circunstancias.
De los egresos:
1.2.14. Cuando alguno o varios de los actores intervinientes
– por el centro residencial, equipos de referencia territorial
y/o del segundo nivel de intervención - consideren
la necesidad de promover un egreso de manera urgente
deberá en lo inmediato comunicar formal y fundadamente
lo evaluado a los otros actores, debiendo entre todos
efectuar la revisión conjunta del criterio de urgencia. La
participación del equipo de referencia por la autoridad de
aplicación en la decisión del egreso del centro residencial
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 25
es inexorable por suponer la modificación de la medida de
protección excepcional.
1.2.15. Cuando la niña, niño o adolescente – a través de
sus palabras o incluso sintomatológicamente – manifieste
su interés inmediato por egresar del centro residencial
deberán propiciarse los espacios de diálogo pertinentes e
intentar por todos los medios y con la mayor sensibilidad
posible la revisión de la situación, aunque más no sea para
prever un egreso planificado.
1.2.16. Cuando una niña, niño o adolescente se ausente sin
consentimiento del personal a cargo por el centro residencial,
o por fuera de los márgenes autorizados, aun estando
en compañía de un adulto, familiar u otro vínculo, quien se
encontrare presente en el momento deberá en lo inmediato
y por todos los medios:
- Intentar dar con su paradero entre las referencias de personas
y lugares presumibles, conocidos y habituales.
- Realizar la denuncia de desconocimiento de paradero ante
la autoridad policial, facilitando toda la información relativa a
las referencias de personas y lugares conocidos y habituales.
- Comunicar al Registro de Información de Niños, Niñas y
Adolescentes Desaparecidos dependiente de la Secretaría
de Estado de Derechos Humanos u organismos que los reemplacen;
facilitando toda la información relativa a las referencias
de personas y lugares conocidos y habituales.
- Informar fehacientemente al equipo de referencia del segundo
nivel, y por su intermedio, a la autoridad de aplicación;
manteniéndose en comunicación permanente hasta
el conocimiento del paradero y/o indicaciones a seguir.
- Comunicar a los equipos de referencia territoriales con la
idea de estar atentos acerca del conocimiento de paradero,
y aportar la información oportunamente.
1.2.17 En las circunstancias señaladas en el punto anterior,
en cuyo caso se pudiere conocer el paradero de la niña,
niño o adolescente, acto seguido a la evaluación de su estado
de salud, un portavoz designado a tales fines de común
acuerdo entre los actores intervinientes, deberá escuchar
a la niña, niño o adolescente acerca de lo sucedido, y
teniendo en cuenta sus relatos, se hará preciso reflexionar
y establecer los acuerdos de continuidad en los términos
sociales y legales pertinentes.
1.2.18. Si en los egresos sin consentimiento hubieren terceros
adultos involucrados, deberán promoverse las instancias
de reflexión y registro en los términos sociales y
legales que correspondieren.
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 26
1.2.19. En las circunstancias arriba señaladas en cuyo
caso quedaren bienes personales de la niña, niño o adolescente
en el centro residencial, ante las situaciones de
desconocimiento de paradero que se prolonguen en el
tiempo serán puestos a disposición de la autoridad de
aplicación como organismo centralizado de las intervenciones
que pudieren surgir en adelante; y a través suyo,
de los progenitores o tutores. En los casos de conocimiento
de paradero, los bienes personales serán puestos a disposición
de su titular.
1.2.20. Para las situaciones descriptas en los puntos
1.2.14., 1 .2.15. y 1 .2.17. d el p resente d ocumento s e s ugiere
la supervisión del caso, y en última instancia, la
intervención del superior jerárquico por la autoridad de
aplicación.
1.2.21. Todo egreso de un centro residencial deberá estar
fundado en el interés superior de la niña, niño o adolescente,
y el principio de igualdad y no discriminación.
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 27
1.3.1. Por cada niña, niño o adolescente alojado en un
centro residencial deberá elaborarse un plan de estadía
en el que se describirán de manera pormenorizada las
medidas de promoción y protección integral que se llevarán
adelante durante la permanencia de la niña, niño o
adolescente en dicho ámbito, y todas las especificaciones
que merezcan ser tenidas en cuenta; en correspondencia
con lo previsto en el plan de acción de la disposición de
medida de protección excepcional adoptada por la autoridad
de aplicación.
1.3.2. El plan de estadía deberá formularse preferentemente
previo al alojamiento de la niña, niño o adolescente
en el centro residencial, o hasta el plazo máximo de
cinco días hábiles desde el momento de su ingreso, y será
revisado, y en su caso, actualizado, con una frecuencia
mínima mensual.
1.3.3. La formulación y sucesivas revisiones del plan de
estadía deberán realizarse conjuntamente entre un responsable
del centro residencial, preferentemente profesional,
y los equipos de referencia territorial y del segundo
nivel de intervención a cargo de la situación en el marco
del cumplimiento de los derechos y garantías según la Ley
Provincial N° 12.967 y modificatorias.
1.3.4. Para la definición de cada uno de los componentes del
plan, así como de las sucesivas revisiones de los mismos,
deberá escucharse a la niña, niño o adolescente y tener en
cuenta sus manifestaciones conforme lo establecido en el
punto 3.2. del presente documento como buenas prácticas
para la escucha de las niñas, niños y adolescentes.
1.3.5. Todos los involucrados en el plan de estadía recibirán
la información correspondiente y del modo que mejor
favorezca su entendimiento y buena aceptación.
1.3.6. Para todas las comunicaciones del plan de estadía,
acerca del contenido formulado y/o revisado, deberá designarse
el portavoz de la niña, niño o adolescente, así como de
las otras personas involucradas; evaluando en cada caso:
- Momento y lugar para transmitir la información.
- Presencia de acompañamiento y apuntalamiento afectivo.
1.3.7. Cualquier desacuerdo que se presente entre los actores
responsables de la formulación del Plan de estadía
se dejará asentado en forma escrita, siendo en el momento
dirimido fundadamente por la mayoría de los presentes;
debiendo el asunto – motivo del desacuerdo - ser reevaluado
en las sucesivas revisiones del plan.
1.3
Plan de estadía
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 28
1.3.8. Para la formulación del plan y/o revisión del mismo,
en el caso que alguno de los actores lo solicitare se podrá
requerir y/o convocar la supervisión técnica externa, y en
última instancia, la participación del superior jerárquico
por la autoridad de aplicación.
1.3.9. El plan se formulará por escrito, como así también
todas las consideraciones acerca de su seguimiento, revisiones
y/o actualizaciones que se realicen. Todo documento
creado a tales fines supondrá una copia para el legajo
individual de la niña, niño o adolescente que debe llevar
el centro residencial, como así también para cada uno de
los actores, equipos de referencia territorial y del segundo
nivel de intervención.
1.3.10. A cada plan de estadía se dará un seguimiento periódico
a cargo de un referente por el centro residencial,
quien deberá asegurar su cumplimiento a diario, considerando
las opiniones fundadas de los actores de referencia
en cada aspecto del plan y/o realizando los ajustes sobre
el contenido e implementación del mismo.
1.3.11. El plan de estadía supondrá el desarrollo de los siguientes
contenidos, entre otros que pudieren evaluarse
pertinentes:
- Educación: escuela, medio de traslado, acompañamiento,
asistencia especial según la edad de la niña, niño o adolescente,
aptitudes, necesidades, intereses y potencial.
- Salud física: clínica, dental y de las especialidades que se
requieran.
- Salud mental: necesidad y tipo de tratamiento, profesional
o dispositivo sugerido.
- Salud sexual y reproductiva: necesidad de orientación y
acompañamiento, profesional y tipo de tratamiento o dispositivo
sugerido.
- Recreación: actividades.
- Deporte: actividades.
- Cultura y religión: actividades.
- Salidas y paseos: personas a cargo de las autorizaciones según
el caso, manejo independiente o con acompañamiento.
- Relaciones familiares, amistades u otros vínculos significativos
con los que la niña, niño o adolescente mantendrá contacto
fluido, esporádico y/o con algún/as restricción/es. Consignar
datos de contacto. Referenciar al menos una persona
externa al centro residencial para realizar acompañamiento
de situaciones particulares, cotidianas y/o de urgencia.
- Plazo previsto de estadía.
- Fechas significativas para la niña, niño o adolescente durante
la estadía.
- Programación de encuentros para las revisiones del plan, entre
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 29
los distintos equipos y también con la niña, niño o adolescente.
- Portavoz de las comunicaciones relevantes a la niña, niño
o adolescente acerca de su situación.
- Portavoz de las comunicaciones con la familia u otros vínculos
significativos relativas a situaciones particulares, cotidianas
y/o de urgencia que requieran su presencia, participación
y/o puesta en conocimiento.
- Portavoz de las personas adultas afectadas a las restricciones
de contacto con la niña, niño o adolescente.
- Referente de seguimiento del plan de estadía por el centro
residencial de alojamiento.
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 30
| 31
1.4.1. Cada niña, niño o adolescente podrá mantener contacto
con sus familiares, amigos y otros vínculos significativos,
debiendo el personal del centro residencial realizar
todos los esfuerzos para fomentar y favorecer la comunicación
y fluidez de los encuentros.
1.4.2. Todos los contactos que la niña, niño o adolescente
mantenga deberán ser conocidos y asentidos.
1.4.3. El contacto entre hermanos – cuando éstos residan en
diferentes domicilios - será prioritario y deberá garantizarse
semanalmente, preferentemente de manera presencial.
1.4.4. Para cada caso deberán preverse los espacios, horarios
y duración de los encuentros, que no necesariamente
deben transcurrir en el ámbito del centro residencial sino
que pueden implicar salidas y paseos.
1.4.5. Acerca de cada contacto de la niña, niño o adolescente,
el centro residencial deberá disponer organizadamente
de los datos personales y referencias, y adjuntarlos
al legajo individual para estar disponibles en
caso necesario.
1.4.6. Por cada familiar, amigo y/o vínculo significativo de
la niña, niño o adolescente, cualquiera de los actores involucrados
en la elaboración y revisión del plan de estadía
podrá sugerir fundadamente restricciones de contacto, teniendo
en cuenta:
1.4.6.1. Evitar situaciones que denoten potencial riesgo físico
o psíquico para la niña, niño o adolescente.
1.4.6.2. Respetar la palabra de la niña, niño o adolescente.
1.4.7. Las restricciones de contacto podrán consistir en:
1.4.7.1. Realización de los encuentros únicamente en presencia
de terceros y/o en espacios predefinidos.
1.4.7.2. Reducción de la frecuencia y/o tiempo de duración
de los encuentros.
1.4.8. Las sugerencias de restricciones de contacto serán
formalmente comunicadas a los otros actores involucrados
en la elaboración y revisión del plan de estadía, debiendo
éstos emitir opinión fundada y formalmente en el más breve
lapso de tiempo posible. Preventivamente se considerarán
válidas y podrán efectivizarse hasta tanto se resuelva
conjuntamente entre todos los actores que participan
1.4
Contactos y comunicación durante la estadía
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 32
de la revisión del plan de estadía.
1.4.9. Las restricciones de contacto, sin perjuicio que se
tratare de una medida preventiva en los términos señalados
en el punto anterior, deberán ser comunicadas con la
suficiente antelación a modo de evitar exposiciones innecesarias,
fundada y fehacientemente a:
- La niña, niño o adolescente.
- Familiares o vínculos significativos afectados a la medida.
- Personal de cuidados diarios.
1.4.10. Las restricciones de contacto deberán ser evaluadas
periódicamente, y en su caso, en el marco de una estrategia
acordada entre los actores que participan de la revisión
del plan de estadía, progresivamente suspendidas.
1.4.11. Para las comunicaciones de restricciones deberá
atenderse especialmente lo señalado en el punto 1.3.6.
del presente documento.
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 33
| 34
| 35
1.5.1. Cada niña, niño o adolescente dispondrá de al menos
un contacto ajeno al centro residencial y afectivamente
significativo acerca del cual se promoverá la vinculación
estrecha y afectiva, así como la participación activa en la
vida diaria y aspectos particulares según sus necesidades,
gustos e intereses.
1.5.2. Siempre que fuere posible se alentará como contacto
para el acompañamiento individual de la niña, niño o
adolescente, un miembro de su familia, nuclear o ampliada.
Siguiendo un orden de prioridad, se podrá recurrir a otros
vínculos significativos y sólo en última instancia propiciar
nuevas relaciones con personas que colaboren con el centro
residencial de acuerdo a lo señalado en el punto 4.7.
del presente documento.
1.5.3. Los aspectos a tener en cuenta para el acompañamiento
individual, a modo enunciativo y no taxativo, son
los relativos a la salud, educación, actividades culturales,
recreativas y deportivas, paseos, entre otros.
1.5.4. Entre las partes interesadas - niña, niño o adolescente,
contacto para el acompañamiento individual, y equipos responsables
de la elaboración y revisión del plan de estadía
- deberá existir acuerdo en prestar y facilitar el contacto de
manera regular y frecuente por cualquier medio: encuentros
interpersonales, comunicaciones telefónicas u otros.
1.5.5. Los acuerdos supondrán el análisis conjunto acerca
de las condiciones para el acompañamiento, en términos
subjetivos e inclusive operativos. Todo lo analizado será
registrado y suscripto por las partes.
1.5.6. El responsable del seguimiento del plan de estadía
por el centro residencial (según lo establecido en el punto
1.3.11) deberá periódicamente revisar el grado de cumplimiento
y conformidad con lo acordado, propiciando sin demora
las intervenciones que correspondieren en caso de
detectar dificultades.
1.5
Acompañamiento individual durante la estadía
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
| 36
| 37
1.6.1. La vida diaria en el centro residencial debe proveer
a las niñas, niños y adolescentes, acorde la edad, capacidades
y necesidades, de oportunidades de desarrollo personal
para la progresiva autonomía y ulterior vida independiente.
1.6.2. El personal del centro residencial deberá orientar
y acompañar la generación de hábitos y habilidades en lo
relativo a:
- Cuidados de la salud.
- Red de relaciones.
- Administración del tiempo.
- Administración de gastos.
- Aprovechamiento del tiempo libre.
- Resolución de conflictos cotidianos.
- Cuidados de la apariencia personal.
- Formación y empleo.
1.6.3. Aquellos centros residenciales que alojen adolescentes
de 16 años y más deberán procurar por todos los
medios su involucramiento en actividades que les brinden
herramientas para su futuro desempeño laboral.
1.6
Preparación para la vida independiente
#1. PLANIFICACIÓN DE LOS CUIDADOS
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
Los cuidados de las niñas, niños y adolescentes en
ámbitos residenciales se realizarán de acuerdo a
óptimas expectativas para la satisfacción y goce de los
derechos que son titulares.
#2.
CALIDAD
DE LA ATENCIÓN
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2.1.1. Los centros residenciales deberán promover entre
las niñas, niños y adolescentes alojados, de acuerdo a
las distintas edades y circunstancias, el desarrollo de una
cultura participativa activa y responsable en los asuntos
relativos a su vida diaria, de interés individual y colectivo;
favoreciendo los procesos de comunicación e involucramiento
en la acción, sea en algunas o todas las fases:
planificación, ejecución, seguimiento y evaluación; todo
lo cual redunde en la educación de valores democráticos,
fortalecimiento del sentido de pertenencia, y preparación
para la autonomía progresiva y futura vida independiente.
2.1.2. Los familiares y otros vínculos significativos de las
niñas, niños y adolescentes alojados serán también periódicamente
convocados a participar activa y responsablemente
de los asuntos de la vida diaria, según quedare
establecido en el plan de estadía de cada niña, niño o
adolescente y de acuerdo a los enunciados del punto 1.3.
del presente documento; por ser parte interesada, y como
mecanismo para fortalecer los lazos.
2.1.3. El personal de los centros residenciales deberá
propiciar y ejercitar la participación en las rutinas y quehaceres
cotidianos, acompañados y supervisados por el
responsable designado a tales fines dependiendo la incumbencia
en la materia; debiendo, según el caso, existir
procedimientos pautados en pos de una recomendable organización.
2.1
Participación
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.2.1. Los centros residenciales deben garantizar a todas
las niñas, niños y/o adolescentes alojados el acceso a una
dieta que cubra los requerimientos nutricionales de acuerdo
a su edad, sexo, previsión del gasto energético y cualquier
particularidad manifestada en materia de salud.
2.2.2. En lo relativo a la planificación y producción alimentaria,
los centros residenciales gozarán de la orientación y
supervisión de parte de los organismos competentes en la
materia en los aspectos nutricionales como así también de
seguridad e higiene.
2.2.3. La planificación y producción alimentaria deberá
contemplar razonablemente:
- Gustos y preferencias de las niñas, niños y adolescentes.
- Posibilidad de elección del menú diario.
- Participación de las niñas, niños y adolescentes en la preparación.
2.2.4. El acceso a bebida fresca por parte de las niñas, niños
y adolescentes no podrá restringirse ni en horarios,
frecuencia ni cantidad.
2.2.5. Las comidas serán consideradas instancias propicias
para la enseñanza de buenos hábitos alimenticios y de
modales para la convivencia.
2.2.6. Las comidas serán también consideradas momentos
de reunión, para lo cual se fijará un horario que permita el
encuentro de todos o la mayor parte de los miembros del
centro residencial, promoviendo un clima de distensión,
diálogo y escucha mutua entre todos los participantes.
2.2.7. La participación de los adultos resulta fundamental
en pos de ilustrar a diario con ejemplos y acompañar el
proceso educativo y de comunicación general.
2.2.8. Todo el personal de centro residencial es responsable
de atender e informar acerca de aquellos comportamientos
de niñas, niños o adolescentes que hagan pensar
que presentan desórdenes alimenticios; debiendo en su
caso, dar intervención profesional.
2.2
Comidas y Nutrición
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.3.1. Las niñas, niños y adolescentes serán desalentados
a fumar, ingerir alcohol u otras sustancias en exceso, a través
de la promoción del diálogo, la reflexión y la participación
de espacios educativos y terapéuticos especiales,
adecuados a su edad y posibilidades de entendimiento.
2.3.2. Las niñas, niños y adolescentes serán alentados a
realizar un deporte u actividad física de manera constante.
2.3.3. Todo el personal del centro residencial, especialmente
de contacto diario con las niñas, niños y adolescentes,
deberá estar formado para alentar y orientar las
consultas en materia de sexualidad. Se requiere para ello
la capacidad de generación de diálogos abiertos, distendidos
y que infundan confianza.
2.3.4. Para la promoción de la salud sexual y reproductiva
deberá considerarse la perspectiva de género, garantizando
el acceso a métodos anticonceptivos modernos, seguros
y eficaces, respetando el principio de confidencialidad y
privacidad, para que las adolescentes ejerzan sus derechos
sexuales y reproductivos, tengan una vida sexual responsable,
placentera y saludable, eviten los embarazos tempranos
y los no deseados, la transmisión del VIH y otras infecciones
de transmisión sexual; y tomen decisiones libres,
informadas y responsables en relación a su vida sexual y
reproductiva y al ejercicio de su orientación sexual.
2.3.5. El personal del centro residencial deberá atender las
necesidades de descanso de cada niña, niño o adolescente
de acuerdo a su edad, desgaste energético y condiciones
físicas y de salud, procurando que toda actividad nocturna
que supere un horario razonable resulte excepcional.
2.3
Promoción de la salud
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.4.1. En el marco del Sistema de Promoción y Protección
Integral de Derechos, para la atención de la salud de las niñas,
niños y adolescentes el centro residencial recurrirá a
institutos externos, sean públicos o privados, teniendo por
criterio un médico pediatra y dentista de cabecera para
cada niña, niño o adolescente, y también en lo relativo a la
atención especializada según las necesidades.
2.4.2. La selección de los profesionales de la salud a los
que consultar, cuando ello no hubiere sido especificado en
el plan de estadía, será a propuesta de cada centro residencial;
pudiendo las niñas, niños y adolescentes solicitar
o elegir ser atendido por otro profesional según su preferencia
de género, transferencia o empatía, especialmente
en relativo a la ginecología, psicología y/o psiquiatría.
2.4.3. Las consultas en materia de salud planificadas y de
urgencia serán informadas a la/s persona/s consignada/s
en el plan de estadía para acompañar situaciones particulares,
alentando su participación. Si ello no fuere posible
deberá documentarse.
2.4.4. Las niñas, niños y adolescentes podrán elegir si en el
consultorio permanecerán acompañados o a solas con el
profesional de la salud.
2.4.5. Las niñas y adolescentes deberán realizar las consultas
y estudios ginecológicos pertinentes de acuerdo a la
edad, desarrollo, estado de salud y actividad sexual.
2.4.6. Para la atención de la salud sexual y reproductiva
deberá considerarse la perspectiva de género, propiciando
la orientación y acompañamiento según el caso, y a través
de la vinculación con instituciones especializadas y de
referencia en la materia.
2.4.7. La necesidad de tratamiento ante la presencia de síntomas
o padecimientos de salud mental por parte de una
niña, niño o adolescente podrá ser evaluada por cualquiera
de los equipos intervinientes, sin perjuicio que la instancia
clínica y/o terapéutica deba realizarse en espacios externos.
2.4.8. Ante la necesidad de tratamiento de algún padecimiento
físico o mental, el responsable de monitoreo del
plan de estadía por el centro residencial deberá cerciorarse
que los profesionales de la salud intervinientes den
cumplimiento a la normativa vigente acerca de los derechos
del paciente y consentimiento informado; pudiendo
este último según la edad y circunstancias aceptar o rechazar
determinadas terapias o procedimientos, así como
revocar posteriormente su manifestación de voluntad.
2.4
Atención de la salud
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.4.9. El personal del centro residencial recibirá acompañamiento
y orientación para realizar una lectura integral
de los síntomas que en materia de salud manifestaren las
niñas, niños y adolescentes, los que pudieren relacionarse
con otros acontecimientos de la vida cotidiana, de situaciones
familiares y/o sociales en general.
2.4.10. El centro residencial deberá garantizar que ante
accidentes o indisposiciones de las niñas, niños o adolescentes
puedan prestarse los primeros auxilios; debiendo el
personal de todos los turnos contar con el material indispensable
y estar formado para hacerlo eficazmente.
2.4.11. El número de teléfono del servicio de urgencia deberá
estar disponible en distintos ambientes del centro residencial,
en lugares claramente visibles.
2.4.12. Los registros de las cuestiones de salud serán incluidos
al Legajo de la niña, niño o adolescente que lleva el
centro residencial, respetando el orden cronológico de los
acontecimientos, y permitiendo una lectura integral.
2.4.13. Se llevará una libreta separada e individualizada
de las enfermedades y/o accidentes significativos respecto
a la salud, que pasará a formar parte de la documentación
personal de la niña, niño o adolescente a entregarse al
momento del egreso según lo descripto en el punto 1.2.6.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.5
Administración de medicamentos
2.5.1. Todo tratamiento o terapia que se inicie ante algún
padecimiento físico o mental, curativo o paliativo de enfermedades
o síntomas, que implique la toma de medicamentos
de parte de las niñas, niños y adolescentes alojados en
centros residenciales deberá fundarse en el juicio de los
profesionales de la salud especializados en la materia.
2.5.2. Cada centro residencial deberá asegurar un responsable
por turno a cargo de la guarda, cuidado y administración
de los medicamentos en cumplimiento con las Disposiciones
de la Administración Nacional de Medicamentos u
organismo que lo reemplace.
2.5.3. En el Legajo de cada niña, niño o adolescente deberá
adjuntarse la copia de la prescripción médica de suministro
del medicamento con la debida suscripción del profesional,
especificando la frecuencia, dosis y finalización del
tratamiento.
2.5.4. Cada toma de medicamento deberá ser registrada,
consignando día, hora, dosis y firma de quien lo suministró
y del responsable de su administración por el centro residencial;
debiendo tal registro estar disponible al personal
de cuidados diarios teniendo en cuenta los cambios de turnos,
hasta tanto finalice el tratamiento, y ser incorporado
al legajo de la niña, niño o adolescente que lleva el centro
residencial. De consistir en tratamientos prolongados se
incorporarán al legajo en forma parcial y por fracciones semanales.
2.5.5. Al momento de la decisión de inicio del tratamiento
a través del suministro de medicamentos, la/s persona/s
consignada/s en el plan de estadía para acompañar situaciones
particulares, deberá/n ser informada/s, y alentada/s
a efectuarlo personalmente. Si ello no fuere posible deberá
documentarse.
2.5.6. Las niñas, niños y adolescentes serán alentados a
administrar sus propios medicamentos cuando ello fuera
indicado por el profesional de la salud, con la observancia
y asistencia del personal para garantizar que se realice
responsablemente, pudiendo guardarlo bajo su propio cuidado
pero preservado del alcance de otras niñas, niños o
adolescentes.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.6
Participación en el Sistema Educativo
2.6.1. Desde el ingreso al centro residencial deberá garantizarse
a las niñas, niños y adolescentes el acceso y las
condiciones de permanencia en el Sistema Educativo, en
todos sus niveles y modalidades.
2.6.2. Los centros residenciales deberán procurar que todas
las niñas, niños y adolescentes en edad escolar, asistan
regularmente a la Escuela; siendo que según el Artículo 16
de la Ley Nº 26.206 de Educación Nacional establece que
“la obligatoriedad escolar en todo el país se extiende desde
la edad de cinco (5) años hasta la finalización del nivel
de la Educación Secundaria”.
2.6.3. Las niñas, niños y adolescentes en edad escolar pero
que no asistan a la Escuela deberán ser alentados a retomarla
en lo inmediato, a partir del análisis interdisciplinario
e implementación de estrategias diversas.
2.6.4. P ara l as n iñas y n iños e n e dad d e p articipar
del ciclo inicial – desde los cuarenta y cinco (45) días a
cinco (5) años de edad inclusive según lo establecido
en el Artículo 18 de la Ley Nº 26.206 de Educación Nacional
-, el centro residencial deberá asegurar su asistencia
periódica en espacios externos de estimulación
y socialización.
2.6.5. Cada centro residencial deberá garantizar también el
traslado diario a la Escuela por el medio más conveniente y
según las particularidades establecidas en el Plan de estadía.
2.6.6. El traspaso de Escuela de una niña, niño o adolescente
con motivo de su ingreso y/o egreso de un centro
residencial de alojamiento alternativo deberá evitarse por
todos los medios; pudiéndose concretar únicamente en
aquellas situaciones que la razonabilidad en materia de
distancia, seguridad, u opinión de la niña, niño o adolescente
lo amerite.
2.6.7. El centro residencial proveerá a cada niña, niño y
adolescente del equipamiento, elementos y materiales de
estudio en situación de igualdad con sus pares, incluyendo
indumentaria, útiles y libros escolares y complementarios,
así como facilitar las nuevas tecnologías de información y
comunicación a través de computadoras, impresoras e internet
disponibles en el centro residencial u otros espacios
de fácil acceso.
2.6.8. El centro residencial asignará una persona como responsable
del acompañamiento diario respecto de la asistencia
y cumplimiento de las obligaciones curriculares de
cada niña, niño o adolescente, debiendo además brindar
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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o buscar apoyo pedagógico cuando le fuere requerido o
evaluare pertinente, y servir de nexo entre las comunicaciones
con la escuela.
2.6.9. Desde el momento del ingreso de una niña, niño o
adolescente a un centro residencial, y si fuere posible, desde
su planificación, las autoridades y docentes de la escuela
deberán ser fehacientemente informadas acerca de la responsabilidad
y personal a cargo por el centro residencial, así
como asesoradas respecto a la situación socio familiar que
impulsó la intervención de la autoridad de aplicación y las
restricciones de contacto si las hubiere. Para la transmisión
de información deberán atenderse los principios de confidencialidad
sitos en el punto 3.10.
2.6.10. Desde el centro residencial deberá alentarse a la/s
persona/s consignada/s en el plan de estadía para acompañar
situaciones particulares a participar del desarrollo
de la educación formal de cada niña, niño o adolescente,
requiriendo y facilitando su presencia para la supervisión y
acompañamiento periódico.
2.6.11. Ante la imposibilidad de la/s persona/s consignada/s
en el plan de estadía para acompañar situaciones particulares,
de asistir a las reuniones informativas convocadas por
la escuela, así como a otro tipo de jornadas o espacios de
comunicación, será algún miembro del personal por el centro
residencial quien deba participar según los tiempos y
modos requeridos.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.7
Actividades individualizadas
2.7.1. Todas las niñas, niños y adolescentes serán alentados
a participar de actividades que promuevan su desarrollo
personal, para lo cual el centro residencial, desde el
momento del ingreso deberá relevar y considerar las habilidades
e intereses de cada uno.
2.7.2. El relevamiento de las habilidades e intereses será
liderado por un profesional, personalizado y objetivo, pudiendo
realizarse en etapas sucesivas a través de distintas
metodologías, formales e informales, teniendo en cuenta
distintos puntos de vista pero principalmente el interés de
la niña, niño o adolescente.
2.7.3. Desde el centro residencial deberán realizarse las
gestiones necesarias para viabilizar la participación de
cada niña, niño o adolescente en el/los espacio/s externos,
y contando con el equipamiento adecuado.
2.7.4. Entre el centro residencial y la niña, niño o adolescente
se acordarán los términos y condiciones de la participación
de la/s actividad/es.
2.7.5. La participación en las distintas actividades estará
sujeta a supervisión y revisión periódica.
2.7.6. Las actividades extracurriculares que las niñas, niños
y adolescentes se encuentren desarrollando al momento
del ingreso y/o egreso de un centro residencial, no deberán
sufrir interrupción alguna, siempre que resulte factible y no
contraríe la medida de protección excepcional.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.8.1. Las niñas, niños y adolescentes serán alentados a
participar en escenas lúdicas a diario, como medio necesario
y prioritario para favorecer su desarrollo cognitivo,
personal y social.
2.8.2. Todo el personal de cada centro residencial deberá
favorecer el juego espontáneo, reglado, individual y grupal,
y que contenga diferentes lenguajes, de acuerdo a la
diversidad de intereses y necesidades.
2.8.3. La participación de las niñas, niños y adolescentes
en las escenas lúdicas será siempre libre y voluntaria.
2.8.4. Cada centro residencial deberá estar equipado con
juegos y juguetes de uso comunitario que posibiliten el desarrollo
de escenas lúdicas variadas y dinámicas; debiendo
asimismo procurar que cada niña y niño acceda a ellos en
tanto bienes personales; y ello, entendiendo que se trata de
objetos transicionales - por los que sienten apego y necesitan
su contacto diario-; para lo cual deberán asignarse espacios
de guarda y cuidado individualizados y de acceso libre.
2.8.5. Los centros residenciales deberán procurar que las
escenas lúdicas contribuyan al desarrollo de actitudes y
comportamientos de cooperación, respeto a las diferencias
y relaciones de igualdad. Deberán especialmente
evitarse juegos y juguetes violentos, belicosos, sexistas, y
discriminatorios en general.
2.8.6. El personal de los centros residenciales deberá estar
preparado para identificar en escenas lúdicas situaciones
que denoten conflictos personales y/o sociales.
2.8
Juegos y juguetes
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.9
Tiempo libre
2.9.1. Las niñas, niños y adolescentes serán alentados a
transitar su tiempo libre desarrollando actividades recreativas,
entendiendo que son experiencias que representan
un estímulo para el conocimiento de sí mismos y de otras
personas, del ambiente, la cultura, los lenguajes, entre
otros aspectos que contribuyen al desarrollo cognitivo,
personal y social.
2.9.2. Las niñas, niños y adolescentes serán alentados a
reunirse periódicamente para planificar salidas o realizar
emprendimientos grupales para el mejor aprovechamiento
del tiempo libre.
2.9.3. Las niñas, niños y adolescentes tendrán libre acceso
a libros, revistas, música y películas según sus preferencias,
como así también a juegos y juguetes.
2.9.4. El acceso a la televisión, internet y videojuegos con
fines de entretenimiento será supervisado por el personal
de cuidados diarios, asegurando que el contenido resulte
acorde a las edades y que su uso no resulte dominante.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.10
Visitas y salidas
2.10.1. Las visitas a las niñas, niños y adolescentes alojados,
y salidas de esparcimiento serán promovidas periódicamente
por el personal del centro residencial, especialmente los
fines de semana y días feriados, siempre que no interfieran
con el desarrollo de otras actividades de formación.
2.10.2. Cuando no hubieren responsables adultos ajenos
al centro residencial a cargo de las salidas de esparcimiento,
sean individuales o grupales, el personal
del centro residencial será responsable de su acompañamiento
como parte del ejercicio de sus funciones de
atención y cuidados.
2.10.3. Las niñas, niños y adolescentes serán alentados a
nutrir las relaciones interpersonales afectivas y amorosas
con otras niñas, niños y adolescentes, organizando salidas
y paseos, y propiciando invitaciones recíprocas, al centro
residencial y hogares de otros.
2.10.4. Todos los arreglos que se realicen para posibilitar
los encuentros entre amigos y/o novios deberán ser
acordados y supervisados (in situ o no) por el personal
del centro residencial, con especial cuidado en la información
que se pone a disposición de terceros, datos de
contacto y referencias.
2.10.5. Los adolescentes serán alentados a realizar salidas
solos, sin adultos que acompañen, como medida para
favorecer su autonomía progresiva, mediando evaluación
escrita y favorable de los responsables del plan de estadía,
y con el debido reparo en las cuestiones de seguridad.
2.10.6. Las relaciones amorosas, siempre que sean consentidas,
deben ser alentadas de acuerdo a las edades, en un
marco de respeto por las identidades de género, intimidad,
convivencia y sexualidad responsable.
2.10.7. Las visitas y salidas serán autorizadas según lo establecido
en el plan de estadía de acuerdo a las circunstancias
individuales y significancia del evento en la vida
de cada niña, niño y adolescente; procurando que aquellas
visitas y salidas breves y para dar cumplimiento a actividades
de rutina sean autorizadas por el personal del centro
residencial a cargo en el momento.
2.10.8. Las visitas y salidas se registrarán, debiendo tal registro
estar disponible a todo el personal del centro residencial
teniendo en cuenta los cambios de turnos, hasta
tanto finalice la visita o salida, y ser incorporado al legajo
de la niña, niño o adolescente.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.11
Celebraciones
2.11.1. Cada centro residencial deberá impulsar y/o acompañar
las celebraciones de las fechas significativas para
cada niña, niño o adolescente, tales como el día de su cumpleaños,
graduación; u otras de carácter social tales como
cumpleaños de familiares u amigos; o de carácter cultural
o religioso como el Día del Niño, de la Primavera, Navidad,
Año Nuevo, entre otras.
2.11.2. Las celebraciones se llevarán adelante con la participación
de vínculos significativos para las niñas, niños
y adolescentes (siempre que no existieren restricciones).
2.11.3. La planificación de cada evento será de manera
participativa con la niña, niño o adolescente, atendiendo la
singularidad del caso, intereses y necesidades.
2.11.4. Cada centro residencial deberá programar y disponer
los recursos para las celebraciones, de manera equitativa
y personalizada.
2.11.5. Cada centro residencial deberá garantizar el registro
de imágenes de las celebraciones significativas para
cada niña, niño o adolescente y alentar y favorecer su guarda
y cuidado a modo de recuerdos afectivos personales.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.12
traslados
2.12.1. Los traslados a las distintas actividades deberán estar
garantizadas por cada centro residencial.
2.12.2. Ningún vehículo usado por el centro residencial podrá
estar rotulado indicando la procedencia de las niñas,
niños y adolescentes.
2.12.3. Cada centro residencial será responsable de constatar
que los vehículos que trasladen a las niñas, niños y adolescentes
estén en buen estado, debidamente habilitados y
cuenten con el seguro correspondiente.
2.12.4. El acompañamiento en los traslados se llevará a
cabo preferentemente con la/s persona/s consignada/s en
el plan de estadía para acompañar situaciones particulares,
siempre que no interfiera en el normal desarrollo de
la actividad.
2.12.5. Los adolescentes serán alentados a trasladarse solos,
sin adultos que acompañen, como medida para favorecer
su autonomía progresiva, mediando evaluación escrita
y favorable de los responsables del plan de estadía, y con
el debido reparo en las cuestiones de seguridad a cargo del
personal de cuidados diarios.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
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2.13.1. Las niñas, niños y adolescentes podrán elegir las personas
con quienes relacionarse y establecer lazos afectivos.
2.13.2. Las niñas, niños y adolescentes podrán elegir participar
de las actividades que se realicen en el centro residencial
o por fuera de éste, de acuerdo a sus intereses,
gustos y preferencias.
2.13.3. Las niñas, niños y adolescentes podrán realizar sus
elecciones respecto a su imagen y vestimenta.
2.13.4. Las niñas, niños y adolescentes podrán decidir
acerca del acceso de terceros a sus bienes personales, momento
y modo de compartirlos.
2.13.5. Las niñas, niños y adolescentes podrán decidir
acerca del uso y aprovechamiento de su tiempo libre.
2.13.6. Las niñas, niños y adolescentes podrán decidir
acerca de las salidas a realizar y visitas a recibir, siempre
que no haya contraposición de intereses con la mayoría o
pueda existir acuerdo entre las partes.
2.13.7. Las niñas, niños y adolescentes podrán decorar sus
habitaciones y espacios de uso privado de acuerdo a su
gusto y preferencias, debiendo en los espacios compartidos
mediar acuerdo entre las partes.
2.13
Decisiones personales
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
| 67
2.14
Manejo de dinero
2.14.1. Las niñas, niños y adolescentes serán paulatina y
progresivamente alentados a manejar (guardar, cuidar y
administrar) su dinero desde el momento del desarrollo de
competencias numéricas, de acuerdo a la edad, necesidades
y circunstancias.
2.14.2. En los casos que se evaluare que la niña, niño o adolescente
no pudiere manejar autónomamente el dinero
asignado para sus gastos personales, suministrado por familiares
o vínculos significativos o disponible en concepto
de becas, pensión por discapacidad u otros beneficios; su
guarda, cuidado y administración estará a cargo por quien
se designe en el plan de estadía; quien deberá llevar un registro
especial – organizado de manera cronológica y clara
- a modo de rendición de cuentas, y:
- En la medida de lo posible, elaborado con la participación
de la niña, niño y adolescente como parte del proceso de
enseñanza y aprendizaje acerca de sus gastos.
- Facilitando copia del registro para ser adjuntada al legajo individual
y estar disponible a los otros actores intervinientes.
- El registro podrá prescindir de comprobantes legales
cuando se trate de gastos menores, aunque deberán
igualmente registrarse y tendrán validez a modo de declaración
jurada.
2.14.3. El dinero que las niñas, niños y adolescentes dispongan
deberá ser afectado estrictamente a sus gastos
personales, teniendo en cuenta sus necesidades, intereses,
gustos y preferencias; y por sobre todo, diferenciados de
otros gastos que cada centro residencial u otros actores
tengan obligación de proveer.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
| 68
2.15.1. Todo el personal que se desempeñe en el centro
residencial deberá acreditar idoneidad, para lo cual se requiere
la definición previa del perfil y evaluación de sus
antecedentes laborales y de formación.
2.15.2. Todo el personal debe tener buenas aptitudes de:
- Escucha.
- Empatía.
- Sensibilidad.
- Paciencia.
- Comprensión.
- Orden.
2.15.3. Todo el personal deberá estar capacitado para
abordar situaciones potenciales o reales de vulneración
de derechos de las niñas, niños y adolescentes alojados,
que se susciten al interior o por fuera del centro, aunque
sea a través de su detección y derivación, y siempre en los
términos de los Artículos 27 y 28 de la Ley Provincial N°
12.967 o que pudieren reemplazarlos.
2.15.4. Todo el personal deberá estar capacitado para intervenir
evitando la re victimización de las niñas, niños y
adolescentes alojados, especialmente cuando:
- Realice apreciaciones acerca de los relatos y experiencias
vividas por las niñas, niños y adolescentes.
- Reconozca posibles situaciones de abuso, prostitución y
vinculación con redes de trata.
2.15.5. El personal de los centros residenciales deberá estar
formado para identificar situaciones de acoso, hostigamiento
o asedio psicológico, propinado interna o externamente, que
pudieren estar afectando a una niña, niño o adolescente, y en
su caso, promover las intervenciones pertinentes.
2.15.6. Toda nueva incorporación de personal deberá implementarse
con la debida instancia de inducción a cargo
de cada centro residencial, a través de la cual se brinde al
personal que ingresa la posibilidad de conocer – previo al
contacto con las niñas, niños y adolescentes - la misión,
roles, funciones y entramado de las actividades que la organización
desarrolla.
2.15.7. Todo el personal deberá conocer, comprender y poseer
la capacidad de brindar pautas para la óptima interpretación
del reglamento del centro residencial.
2.15.8. Todo el personal debe poseer la capacidad de mantener
diálogos distendidos y orientadores respecto a los
cuidados íntimos del cuerpo y sexualidad en general.
2.15
Idoneidad del personal
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
| 69
2.15.9. Todo el personal debe comprender la importancia
de desarrollar actividades lúdicas con las niñas, niños y
adolescentes, como medio prioritario para su desarrollo
cognitivo, personal y social.
2.15.10. El personal deberá mantener la confidencialidad
de la información a la que accede.
2.15.11. El personal deberá contar con instancias internas
y externas, periódicas y sistemáticas, de reflexión y/o supervisión
de sus prácticas.
2.15.12. La formación del personal deberá ser continua,
debiendo acreditar la participación y conocimientos adquiridos
cuando así lo requiera la autoridad de aplicación.
2.15.13. El personal estará sujeto a evaluaciones periódicas
acerca de su desempeño en cumplimiento de los estándares
descriptos en el presente documento, tanto por
la Dirección del centro residencial como por la autoridad
de aplicación. De las evaluaciones podrán resultar:
- La reformulación de las tareas, actividades y/o funciones
asignadas.
- La aplicación del procedimiento sancionatorio según correspondiere.
#2. CALIDAD DE LA ATENCIÓN
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
Los cuidados de las niñas, niños y adolescentes
en ámbitos residenciales se darán en un marco de
relaciones sociales afectuosas, seguras y respetuosas
de los intereses, preferencias y necesidades de cada
niña, niño y adolescente, así como del colectivo.
#3.
RELACIONES
DE CONVIVENCIA
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3.1
Trato interpersonal
3.1.1. Todo el personal que cumpla funciones en un centro
residencial, sea en calidad de trabajadores o por realizar
prácticas de colaboración, sin perjuicio de su función específica,
debe comprender:
3.1.1.1. La importancia del trato afectuoso, las relaciones
positivas, y seguras con las niñas, niños y adolescentes.
3.1.1.2. Que sus acciones y omisiones tienen un rol formativo
respecto a las niñas, niños y adolescentes, por lo cual
deberán prestar especial atención a sus modos de estar y
actuar en las relaciones de convivencia.
3.1.2. Los centros residenciales deberán abordar de manera
periódica, tanto con el personal como así también
con las niñas, niños y adolescentes, lo relativo a la circulación
de las palabras, escucha, y comunicación afable de
los actos.
3.1.3. Los tratos interpersonales deberán tender al fortalecimiento
de los lazos, entre el personal, las niñas, niños y
adolescentes, y otros vínculos significativos; favoreciendo
el conocimiento y confianza mutua, propiciando la afirmación
de cada uno como parte de un colectivo, propendiendo
a la cooperación.
3.1.4. Los tratos interpersonales deberán fomentar la autonomía
progresiva de las niñas, niños y adolescentes.
3.1.5. Los tratos interpersonales supondrán condiciones
de igualdad, sin discriminación por cuestiones de género,
identidad, expresión y orientación sexual, edad, idioma, religión,
creencias, opinión política, cultura, posición económica,
origen social o étnico, capacidades especiales, apariencia
física o impedimento físico, de salud, o cualquier
otra condición.
3.1.5.1. El trato igualitario en modo alguno implicará la
desatención de las particularidades de cada niña, niño y
adolescente.
3.1.5.2. Cuando una niña, niño o adolescente requiera cuidados
especiales y diferenciados del resto, se maximizarán las
posibilidades de elección del personal que pudiere realizarlos,
priorizando la reciprocidad en los lazos de confianza y afecto.
3.1.5.3. Bajo ninguna circunstancia, los comportamientos,
particularidades, o características de la subjetividad de las
niñas, niños y adolescentes, podrán denotar rotulaciones ni
favoritismos en las intervenciones del personal - por devenir
en actos discriminatorios.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
| 74
3.1.6. El personal deberá estar atento respecto de las relaciones
que pudieren estar afectando a una niña, niño o
adolescente, por hostigamiento o asedio psicológico, y en
su caso, promover las intervenciones pertinentes.
3.1.7. Las relaciones entre el personal y las niñas, niños y
adolescentes supondrá claras delimitaciones funcionales y
personales; debiendo el personal del centro residencial:
- Procurar que preferentemente se dirijan unos a otros por
sus nombres o apodos que sugieran un trato afable, evitando
el empleo de categorías familiares o de fantasía tales
como “mamá” o “tía del corazón”; a los fines de respetar la
identidad de cada uno, especialmente de las niñas, niños y
adolescentes y su filiación. Cuando el uso de tales categorías
surja espontáneamente de parte de la niña, niño o adolescente
deberá favorecerse su sana comprensión.
- Que cuando existieren indicios o evidencia de que algún
miembro de un centro residencial se encontrare asumiendo
ante una niña, niño o adolescente un rol que exceda las funciones
de su competencia en el ámbito organizacional y que
sugiera la interposición con su vida privada, tal situación deberá
explicitarse y evaluarse oportunamente por los actores
responsables de la formulación y revisión del Plan de estadía,
y en su caso, requerir la supervisión externa.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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| 77
3.2
Escucha
3.2.1. Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a opinar
y a ser oídos en lo relativo a la percepción de los hechos
que los afectaron, afectan o podrían afectar sus vidas; por
lo que todo el personal de los centros residenciales deberá
promover y ejercitar en las escenas de la cotidianeidad, la
escucha de sus manifestaciones.
3.2.2. Para propiciar la escucha conciente, el personal deberá
generar un clima de apertura, distensión, respeto y
confianza que posibilite la libertad de opinión e intercambios,
aún en la disidencia, acerca de los asuntos y experiencias
de la vida en la institución y por fuera de esta, y favorezca
la expresión de emociones y sentimientos.
3.2.3. La escucha deberá realizarse teniendo en cuenta la
edad y madurez de las niñas, niños y adolescentes; para lo
cual el personal de los centros residenciales deberá:
- Estar formado para comunicarse y comprender los diferentes
lenguajes a través de los cuales las niñas, niños y
adolescentes pueden expresar y demostrar su capacidad
de comprensión, elección y tener preferencias sobre un
asunto determinado, no verbales ni escritos, como por
ejemplo el juego, el dibujo y la pintura, la expresión corporal
y facial, lo actitudinal, sintomático, entre otros.
- Brindar a las niñas, niños y adolescentes la mayor información
posible a modo de preparación acerca de aquello que
opinen; no queriendo decir con ello que la niña, niño o adolescente
deba tener un conocimiento exhaustivo acerca del
asunto, sino una comprensión suficiente.
- Evaluar con buenas prácticas, mecanismos e instrumentos
que se definan específicamente, su capacidad de comprensión
de las consecuencias de aquello que opine. Cuanto
mayores sean los efectos del resultado de su opinión en
la vida de la niña, niño o adolescente, más importante será
la correcta evaluación de la madurez. Para opinar sobre un
asunto no podrá predefinirse una edad biológica específica.
3.2.4. Las manifestaciones de las niñas, niños y adolescentes
deberán siempre ser tenidas en cuenta para la toma de
decisiones; debiendo en los casos de considerar su contenido
pertinente y oportuno, alentar y acompañar un cause
favorable; mientras que de considerarse escasamente apropiado
y/o conveniente para el ejercicio de sus derechos y/o
de terceros, o incluso contrario a su Interés Superior, deberán
brindarse las explicaciones que mejor se adecuen a su
capacidad de entendimiento, y ello, tantas veces como sea
necesario o requerido.
3.2.5. La escucha de las manifestaciones de las niñas, niños
y adolescentes podrá ser efectuada en base a dichos, he-
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
| 78
chos u elementos del pasado a los fines de evitar la revictimización
y/o exposiciones innecesarias.
3.2.6. El derecho a ser escuchado es de cada niña, niño y
adolescente de manera individual, y también aplicable a nivel
grupal en los asuntos de la convivencia.
3.2.7. Para las niñas, niños y adolescentes, expresar sus opiniones
es una opción, y no una obligación.
3.2.8. Cuando de la escucha de las manifestaciones de una
niña, niño o adolescente se evaluaren situaciones potenciales
o reales de vulneración de derechos, se deberá intervenir
en consecuencia según correspondiere, considerando
en todos los casos:
- Brindar el marco de contención emocional, respeto y privacidad
por lo manifestado.
- Comunicar a profesionales especializados para que evalúen
posibles intervenciones.
- Comunicar al inmediato superior y/o la Autoridad de Aplicación
en los términos de los Artículos 27 y 28 de la Ley
12.967 o que pudieren reemplazarlos.
3.2.9. Cualquier acción u omisión que sugiera el desconocimiento
de lo expresado por una niña, niño y adolescente se
constituye en una vulneración de derecho.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
| 79

| 81
3.3
Espacios de opinión, inquietudes y quejas
3.3.1. El personal de los centros residenciales deberá
llevar adelante espacios periódicos y sistemáticos que
promuevan intercambios de ideas, opiniones, e información
entre las niñas, niños y adolescentes, y el personal
de la institución; debiendo diseñar estrategias teniendo
en cuenta las distintas edades, los diferentes lenguajes
comunicacionales, y circunstancias; a saber:
- Entrevistas personales pautadas y/o requeridas por
cualquiera de las partes.
- Encuentros grupales pautados y/o requeridos por cualquiera
de las partes, tipo “Asambleas” o “Rondas de Convivencia”.
- Encuestas anónimas.
- Buzón de comentarios anónimos o sugerencias.
- Acuerdos escritos.
- La finalidad de tales espacios será hacer circular las palabras
y ejercitar la escucha; reflexionar acerca de las expectativas,
sentimientos, y modos de actuar y estar; propiciar
producciones (decisiones y/o actividades) conjuntas y
acordadas; realizar planteos de inquietudes o quejas.
3.3.3. Los familiares y otros vínculos significativos de las niñas,
niños y adolescentes alojados deberán ser convocados
a participar activa y responsablemente de los asuntos de la
vida diaria que debieren o pudieren ser parte interesada.
3.3.4. Los temas para realizar planteos de inquietudes o
quejas no podrán restringirse; pero se diferenciarán de
las situaciones potenciales o reales de vulneración de
derechos de las niñas, niños y adolescentes alojados, que
se susciten al interior o por fuera del Centro, en los términos
del Art. 27 de la Ley Provincial N° 12.967 y Decreto
Reglamentario.
3.3.5. Los procedimientos para la tramitación de inquietudes
y quejas deberán ser exhibidos sintética y visiblemente
en los ambientes de circulación frecuente de los
centros residenciales.
3.3.6. Las inquietudes o quejas se podrán presentar informalmente
ante cualquier persona que preste servicios
en un centro residencial, debiendo ésta elevarla/s a
la dirección del centro y/o autoridad de aplicación según
considere.
3.3.7. Ante las inquietudes o quejas las respuestas podrán
brindarse a través de mecanismos informales tales como
la mediación y/o negociación, o mecanismos formales tales
como la notificación fehaciente con descripción detallada
de los acontecimientos. En los casos de intervenir
a través de mecanismos informales, el personal deberá
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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igualmente realizar un registro descriptivo de lo sucedido
y acordado para ser incorporado al legajo individual, participando
de su contenido al interesado, e invitando a prestar
su conformidad.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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3.4
Construcción de acuerdos
3.4.1. El personal de los centros residenciales deberá propiciar
la generación de acuerdos de convivencia y su reconocimiento
como fruto de un proyecto compartido, para
potenciar y favorecer el ejercicio de los derechos.
3.4.2. Los acuerdos deberán preferentemente ser construidos
por consenso, y en última instancia, por mayoría.
3.4.3. El reglamento que cada centro residencial elabore
siguiendo los enunciados del punto 1.1. del presente documento,
se constituye en el principal acuerdo de las relaciones
de convivencia.
3.4.4. Los acuerdos de convivencia deberán ser periódicamente
explicados y debatidos para su mejor conocimiento
y comprensión.
3.4.5. Los desacuerdos deberán ser siempre escuchados y
atendidos, aunque sea brindando los fundamentos tantas
veces como sea requerido o puesto en duda.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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3.5
Resolución de conflictos
3.5.1. El personal de los centros residenciales deberá estar
especialmente atento a los conflictos de convivencia, teniendo
en cuenta que para las niñas, niños y adolescentes
se trata de un proceso de aprendizaje más, en tanto que
los conflictos son inherentes a todas las relaciones y que
enfrentarlos es una necesidad.
3.5.2. Para el abordaje de los conflictos deberán ponerse
en práctica estrategias que favorezcan el desarrollo de habilidades
y capacidades personales y sociales, tendientes
a su resolución de manera independiente, reduciendo progresivamente
las intervenciones como adultos a cargo.
3.5.3. Las intervenciones de parte del personal deberán
contemplar opciones antes que soluciones, promoviendo
la reflexión, comprensión y aproximación crítica del conflicto,
de manera voluntaria, favoreciendo que las niñas,
niños y adolescentes asuman sus propias decisiones libre
y responsablemente, posibilitando el descubrimiento del
valor de ser protagonista de la propia vida.
3.5.4. La generación de espacios de diálogo para favorecer
el entendimiento de las partes, y en su caso, la negociación,
será considerado el principal método para la resolución
de conflictos, resultando el empleo de la violencia –
física o psíquica - un mecanismo inaceptable.
3.5.5. Para la resolución de conflictos el personal deberá
demostrar un apropiado equilibrio entre:
- Intereses y preferencias de cada niña, niño y adolescente.
- Necesidades de cada niña, niño y adolescente.
- Necesidades del colectivo de niñas, niños y adolescentes
que conviven.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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3.6
Deberes
3.6.1. Las relaciones de convivencia supondrán el cumplimiento
de deberes – en tanto responsabilidades – que involucran
al personal de los centros residenciales, las niñas,
niños y adolescentes, como así también a otras personas
que pudieren transitar de manera asidua u ocasional:
- Respetar y cumplir las normas que regulen la organización
y el funcionamiento del centro residencial.
- Respetar la dignidad y función de cuantas personas residan,
trabajen o colaboren en el centro residencial.
- Cumplir con lo estipulado en cada decisión acordada en
el plan de estadía.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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| 89
3.7
Privacidad e intimidad en el uso de los espacios
y manejo de los bienes de las niñas, niños y adolescentes
3.7.1. El acceso a los espacios dentro de cada centro residencial
será establecido y acordado según los usos, con la
sola necesidad de establecer barreras físicas por razones
de privacidad, intimidad, cuidado y seguridad de las niñas,
niños y adolescentes.
3.7.2. El uso de los espacios será respetuoso de la privacidad
e intimidad de las relaciones interpersonales.
3.7.3. El acceso a los espacios se dará de manera respetuosa,
solicitando el debido consentimiento y/o informando
su reserva.
3.7.4. El acceso o irrupciones sin permiso será válido en los
casos que se perciba o evidencie algún peligro.
3.7.5. Se preverán espacios para la guarda y cuidado de los
bienes personales y de manejo privado. Los centros residenciales
deberán asignar a cada niña, niño y adolescente
un espacio individual para guardar de manera cuidada los
bienes personales, y de acuerdo a los usos: ropa, juegos,
juguetes, útiles escolares, accesorios, entre otros; a los que
tendrán acceso libremente durante toda su estadía.
3.7.6. En los casos que se perciba o evidencie la tenencia
de objetos o sustancias que puedan resultar dañinas para
sí o para otros, los espacios podrán ser revisados por el
personal siempre que sea en presencia del titular del espacio
y de un tercero como testigo.
3.7.7. Los centros residenciales deberán proveer a cada
niña, niño y adolescente los elementos de higiene y uso
personal para el baño de tal manera que puedan disponer
y administrarlos autónomamente.
3.7.8. La ropa de vestir e interior será individualizada y de
uso privado, considerada un bien personal.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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| 91
3.8
Conformidad en los dormitorios
3.8.1. El personal de los centros residenciales deberá prestar
especial atención al desarrollo de la convivencia en los dormitorios
de las niñas, niños o adolescentes, cuidando que entre
quienes comparten tal espacio exista conformidad.
3.8.2. Por razones fundadas en las relaciones de parentesco,
afinidad en los lazos, seguridad, identidad y/o expresión
de género, entre otros, tanto el personal de los centros
residenciales como las niñas, niños o adolescentes podrán
solicitar cambios de dormitorio; que deberán atenderse en
lo inmediato, y resolverse de común acuerdo entre las partes
involucradas.
3.8.3. La cantidad de niñas, niños y adolescentes por dormitorio
deberá establecerse teniendo en consideración
tanto las dimensiones espaciales como así también el respeto
por la intimidad y privacidad.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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| 93
3.9
Límites y efectos restitutivos
3.9.1. El personal de los centros residenciales será responsable
de enmarcar los comportamientos de cada
niña, niño y adolescente dentro de los límites que resulten
habilitantes para el ejercicio de sus derechos y/o de
terceros.
3.9.2. El personal de los centros residenciales deberá durante
las rutinas y actividades diarias, explicar y situar los
límites que resulten habilitantes para el ejercicio de sus
derechos y/o de terceros, con las palabras que mejor puedan
ser comprendidas y aceptadas por cada niña, niño y
adolescente según la edad y madurez.
3.9.3. La valoración de los límites se considerará de acuerdo
a la singularidad de cada niña, niño o adolescente,
fundando la flexibilidad en su historia y circunstancias, y
no en la arbitrariedad de las decisiones.
3.9.4. Cuando el personal de los centros residenciales
evalúe que los comportamientos de las niñas, niños y
adolescentes podrían comprometer el ejercicio de sus
derechos y/o de terceros, deberá propiciar:
- La generación de instancias de diálogo, conducentes a
la reflexión y revisión detallada de los hechos, su origen y
efectos de la transgresión de los límites considerados habilitantes.
Tales instancias deberán desarrollarse a partir
de una mirada estratégica de la situación, pudiendo ser
privadas, es decir, separando a la niña, niño o adolescente
del resto a los fines de evitar la exposición pública de un
asunto privado; o colectivas, como ejercicio de reflexión
y producción conjunta entre pares.
- La aplicación de medidas promotoras de los efectos restitutivos
pertinentes.
- La revisión del plan de estadía en los términos planteados
en el punto 1.3. del presente documento, con la idea
de analizar las intervenciones que pudieren estar incidiendo
en la transgresión recurrente de los límites habilitantes
para el ejercicio de sus derechos por parte de la
niña, niño o adolescente.
3.9.5. Para situar los efectos restitutivos el personal del
centro residencial deberá:
- Escuchar a la niña, niño o adolescente tal cual lo establecido
en el punto 3.2. del presente documento; con la
intención de conocer su percepción de los hechos y tener
en cuenta sus opiniones.
- Mediar con palabras, en un lenguaje apropiado a la edad
y madurez de la niña, niño o adolescente, los efectos de
la transgresión de los límites y los fundamentos de la medida
adoptada.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
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- Siendo que las medidas promotoras de efectos restitutivos
se aplicarán siempre de acuerdo a las circunstancias
específicas, resulta inadmisible preestablecer mismas medidas
para determinados comportamientos.
3.9.6. Las prácticas punitivas usualmente conocidas como
“penitencias”, y que a continuación se ejemplifican a modo
enunciativo y no taxativo, no se considerarán promotoras
de efectos restituyentes, ya que justamente resultan vulneradoras
de derechos; a saber:
- Castigos corporales, aunque sean leves.
- Humillación, menosprecio, amenaza, temor, tanto en privado
como en público.
- Aislamiento y encierro.
- Sanción colectiva por conductas individuales.
- Privación de sueño, abrigo o alimentación.
- Restricciones en la asistencia escolar o de atención de la
salud.
- Restricciones en las visitas o salidas con familiares.
- Afectación de algún componente de la comida, como por
ejemplo, el postre o bebida.
- Paga o deuda.
3.9.7. Las actitudes expulsivas de un centro residencial, así
como la expulsión propiamente tampoco serán admitidas
para propiciar efectos restitutivos.
3.9.8. Ante situaciones de riesgo de las personas o serios
daños a la propiedad podrán aplicarse las intervenciones
físicas que supondrán abrazos de contención o sujeción
tendientes a prevenir o evitar mayores consecuencias; que
en ningún caso representarán un castigo. En tales circunstancias
los responsables del centro residencial deberán:
- Evaluar si se requiere la presencia de personal de la salud
especializado en la materia.
- Preservar de la escena a otras niñas, niños y adolescentes,
acompañando su desplazamiento a otro espacio.
3.9.9. Cada centro residencial deberá promover la revisión
de la valoración de los límites considerados habilitantes,
así como la implementación de medidas con efectos restitutivos
en las distintas escenas de la cotidianeidad, en
procura de la coherencia, pertinencia y oportunidad de
las intervenciones, a través de encuentros periódicos
entre el personal de todos los turnos y la participación
por parte de estos en instancias de supervisión externas
al centro residencial. El intercambio de experiencias con
personal que se desempeña en otras instituciones de objetivos
similares se considerará un modo eficaz para la revisión
de tales prácticas.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
| 95
3.9.10. Cada medida que contemple efectos restitutivos
deberá ser comunicada de manera inmediata al resto del
personal presente en el centro residencial, para su conocimiento
y consideración. Cuando en el momento no hubieren
profesionales ni estuviere el/la directora/a del centro
residencial, la medida deberá comunicarse ni bien se hagan
presentes.
3.9.11. Las medidas que se apliquen serán registradas,
debiendo tal registro estar disponible al personal de cuidados
diarios teniendo en cuenta los cambios de turnos,
y ser incorporado al legajo de la niña, niño o adolescente
que lleva cada centro residencial. El registro podrá también
incluir la opinión de la niña, niño o adolescente acerca
de lo sucedido.
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
| 96
3.10.1. La información que circule y se genere en la convivencia
relativa a una niña, niño o adolescente es de carácter
eminentemente confidencial, por lo cual:
- Será registrada y guardada en legajos individuales, a cargo
de un guardador, al que tendrán acceso todo el personal
autorizado por la dirección de cada centro residencial,
como así también la niña, niño o adolescente con el acompañamiento
del profesional interviniente, y la autoridad
de aplicación cuando así lo solicitare.
- Se brindará a los terceros involucrados en la vida de la
niña, niño o adolescentes (referentes escolares, de actividades
deportivas y recreativas, de salud, entre otros) con
especial cuidado y reserva, previniendo estigmatizaciones.
3.10
Confidencialidad en el manejo de la información
#3. RELACIONES DE CONVIVENCIA
| 97
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
Los cuidados de las niñas, niños y adolescentes en
ámbitos residenciales se brindarán según condiciones
de servicios, funciones, perfiles y medidas de orden
que cada centro residencial deberá incluir en su
estructura organizacional.
#4.
ORGANIZACIÓN
| 100
| 101
#4. ORGANIZACIÓN
4.1
Encuadre legal
4.1.1. La organización de los centros residenciales, sus
servicios y condiciones para brindarlos, así como las funciones
del personal y sus prácticas propiamente, especialmente
cuando supongan intervenciones de atención,
acompañamiento, orientación y mediación a las niñas, niños
y adolescentes alojados, deberá enmarcarse conforme
a los principios establecidos en los Tratados Internacionales
sobre los Derechos Humanos, Constitución Nacional,
Leyes Nacionales y Provinciales.
4.1.2. En lo relativo a la contratación, evaluación, reemplazos,
y en su caso, sanciones al personal; y al funcionamiento
de los centros residenciales, éstos deberán ajustarse a
la normativa vigente según corresponda a entidades públicas
y privadas.
| 102
4.2.1. Todas las personas que cumplan funciones en un centro
residencial, sea en calidad de trabajadores o por realizar
prácticas de colaboración, sin perjuicio de su función
específica, deberán considerar sus intervenciones como el
producto de responsabilidades y construcciones colectivas;
debiendo compartir las decisiones en instancias de planificación
y/o revisión; entendiendo que la cooperación y multidisciplina
son condiciones necesarias e irrenunciables.
4.2.2. En el colectivo de trabajo deberá considerarse la diversidad
de géneros, étnica, sexual, y de clases sociales;
a los fines de favorecer la pluralidad cultural y posibilitar
que las niñas, niños y adolescentes alojados, en el desarrollo
de los asuntos de la cotidianeidad puedan referenciarse
según sus propias elecciones e identificaciones; priorizando
las relaciones vinculares por afinidad, y evitando los estereotipos
y preconceptos.
4.2.3. Cada centro residencial deberá cuidar que el personal
de todos los turnos sostenga en el tiempo los criterios
de idoneidad descriptos en el punto 2.15. del presente
documento, procurando que las jornadas de trabajo preferentemente
no excedan las 8 horas diarias corridas, brindando
los recursos para desarrollar adecuadamente sus
tareas, asegurando contención y respeto de sus prácticas.
4.2
Colectivo de trabajo
#4. ORGANIZACIÓN
| 103
#4. ORGANIZACIÓN
4.3
Dirección
4.3.1. Todos los ámbitos de cuidados alternativos residenciales
deberán contar con un Director o Directora.
4.3.2. Quien ejerza la dirección tendrá por misión garantizar
la planificación, diseño, formulación, ejecución, supervisión
y evaluación de las acciones que se realicen en la
residencia, para la efectivización de los derechos de las niñas,
niños y adolescentes allí alojados, desde el momento
de la admisión y hasta su egreso; conduciendo la organización
y gestión de los recursos humanos, materiales, físicos
y económicos, necesarios y disponibles, de conformidad
con la normativa vigente.
4.3.3. Quien ejerza la dirección tendrá por funciones, entre
otras que pudieren corresponderle según normativas particulares
o especiales:
- Ejercer la representación del centro residencial ante
otros actores, organismos y la comunidad en general.
- Conducir la elaboración, ejecución y evaluación del Plan
Anual de Trabajo de la Residencia.
- Definir los objetivos y metodología para la planificación
del trabajo de cada área, equipo y personal en general.
- Procurar que de la elaboración de la planificación anual
participen las distintas áreas, equipos y personal en general
del ámbito residencial, así como las niñas, niños y adolescentes
alojados de acuerdo a lo establecido en el punto
3.3. del presente documento.
- Adecuar las planificaciones sectoriales para ser incorporadas
a la planificación general.
- Establecer y calendarizar la estimación de recursos en
base a las actividades previstas.
- Procurar el seguimiento y evaluación de la planificación
anual.
- Elevar en tiempo y forma la planificación anual del centro
residencial ante la autoridad de aplicación, para su conocimiento
y consideración.
- Mantener informada a la autoridad de aplicación acerca
del desarrollo del plan anual.
- Conducir la elaboración, ejecución y evaluación del reglamento
Interno, garantizando su difusión entre los involucrados.
- Garantizar que las prácticas y condiciones del alojamiento
estén orientadas al desarrollo personal e integral de las
niñas, niños y adolescentes.
- Procurar que los procesos de admisión, ingreso y egreso
se realicen conforme a las necesidades de cada niña, niño
y adolescente.
- Hacer cumplir el plan de estadía de cada niña, niño y adolescente
en lo relativo a las gestiones y actividades de
competencia de la residencia.
| 104
- Procurar que las planificaciones sectoriales contemplen
abordajes para el desarrollo personal e integral.
- Procurar que las prácticas de colaboración y académicas
se realicen en relación a las necesidades de las niñas,
niños y adolescentes alojados; y en todo de acuerdo con
los enunciados de los puntos 4.7. y 4.8. del presente documento.
- Impulsar las relaciones interpersonales e interinstitucionales
en procura de una positiva integración y socialización
de las niñas, niños y adolescentes en la comunidad.
- Establecer y garantizar canales de comunicación abiertos
y sistemáticos con los actores, personas y/u organizaciones,
de cuyo accionar pudiere favorecerse la promoción y
protección de derechos de cada niña, niño y adolescente
alojado y/o que formen parte de su centro de vida.
- Procurar los recursos para la vinculación periódica de las
niñas, niños y adolescentes alojados con personas significativas
de su centro de vida, y para su participación sistemática
en espacios externos a la residencia.
- Presidir las gestiones y suscribir acuerdos interinstitucionales
para impulsar acciones de promoción y protección
de derechos; con la autorización de la autoridad de aplicación
para el caso de los centros residenciales públicos, y la
debida notificación al citado organismo para el caso de las
centros residenciales privados.
- Impulsar la mejora de la calidad de las prácticas y condiciones
de alojamiento de manera continua y sistemática:
- Propiciar las respuestas que correspondieren ante la identificación
y evaluación de oportunidades, amenazas y necesidades
para el cumplimiento de la misión institucional.
- Procurar la capacitación y supervisión de las prácticas del
personal.
- Identificar las nuevas tendencias, aspiraciones e influencias
respecto de las prácticas y condiciones de alojamiento
para canalizarlas en favor del mejoramiento institucional.
- Evaluar proyectos, experiencias e innovaciones para su
implementación en el ámbito residencial.
- Atender las demandas de inquietudes y quejas de parte
del personal como así también de las niñas, niños y adolescentes
alojados y sus vínculos significativos; cuando por
las circunstancias y/o relevancia no pudieran ser atendidas
por el resto del personal.
- Garantizar la directa y continua comunicación con la autoridad
de aplicación para:
- Aplicar las decisiones adoptadas por la autoridad de aplicación.
- Mantener informada a la autoridad de aplicación acerca
del desarrollo de la vida institucional.
- Propiciar el marco de articulaciones necesarias con los
equipos y dispositivos de la autoridad de aplicación rela-
#4. ORGANIZACIÓN
| 105
tivo a las situaciones particulares de niñas, niños o adolescentes
allí alojados.
- Recopilar, ordenar y elevar la documentación disponible
y/o solicitada por la autoridad de aplicación.
- Elevar proyectos y necesidades que pudieren interferir
en el desarrollo de la misión institucional.
- Ejercer la dirección laboral de todos los trabajadores que
presten servicios en la residencia.
- Velar por que las prácticas del personal a su cargo se realicen
conforme a derecho;
- Velar por el cumplimiento de las funciones del personal
de todas las áreas y equipos de trabajo, inclusive de índole
profesional;
- Promover, convocar y presidir cuantos encuentros juzgue
oportunos para abordar cuestiones relativas a las tareas,
derechos y responsabilidades del personal, en términos
individuales y/o grupales;
- Estimular el buen desempeño del personal, generando
estrategias de reconocimiento público a las innovaciones
aplicadas y experiencias exitosas;
-Participar de las evaluaciones para el ingreso, ascenso y
permanencia del personal en la residencia;
- Coordinar la presencia del personal en los turnos y horarios
según las necesidades del servicio;
- Tramitar las medidas disciplinarias que le atribuya la ley u
otros reglamentos.
- Garantizar que la presupuestación, administración y rendición
de los fondos económicos provenientes de una o
varias fuentes se destine a lo planificado para el funcionamiento
del centro residencial y la efectivización de los
derechos de las niñas, niños y adolescentes; y de ello, de
acuerdo a la normativa correspondiente.
- Determinar, en coordinación con las diferentes áreas,
equipos de trabajo y personal en general, los insumos y
servicios para llevar adelante las actividades.
- Gestionar el oportuno aprovisionamiento de los recursos
necesarios para el normal desarrollo de la vida en el ámbito
residencial.
- Velar por la conservación, mejora, custodia, reposición y
renovación de los bienes materiales, muebles o inmuebles
bajo patrimonio del establecimiento.
- Realizar las gestiones para la adquisición de mobiliario y
equipamiento así como la recuperación de la infraestructura.
- Ordenar el relevamiento de inventarios según las normas
dictadas y el control de la documentación referida a
los bienes y prestaciones de servicios que se incorporen
al régimen administrativo financiero del establecimiento.
- Controlar que el uso y rendición de los fondos destinados
a la Residencia se realice conforme a la normativa vigente.
- Coordinar la gestión y recepción de donaciones en dine-
#4. ORGANIZACIÓN
| 106
ro o en bienes y servicios, de conformidad con las necesidades
de las niñas, niños y adolescentes alojados; y en los
casos de centros residenciales públicos será necesaria la
aprobación de parte de la autoridad de aplicación.
- Ejercer la responsabilidad sobre el orden, cumplimiento
y actualización de la documentación referida al establecimiento,
personal, niñas, niños y adolescentes, proveedores,
prácticas de colaboración, prácticas académicas, entre
otras que la autoridad de aplicación pudiere solicitarle en
el marco de su competencia; y siempre de acuerdo a los
enunciados del presente documento, específicamente los
puntos 4.7., 4.8., y 4.10.
- Presidir y cumplimentar las tramitaciones ante otras sedes
para acreditar la habilitación del establecimiento
conforme lo normado en materia edilicia y de servicios,
seguridad e higiene; de acuerdo a las especificaciones del
título 5 del presente documento.
- Hacer cumplir el orden administrativo para llevar la documentación.
- Supervisar la elaboración de los registros y su actualización,
según los “Estándares de calidad”.
- Para ejercer la dirección deberá acreditarse capacidad de
gestión, formación y experiencia respecto al trabajo con
niñas, niños y adolescentes, y afición a la materia.
#4. ORGANIZACIÓN
| 107
#4. ORGANIZACIÓN
4.4
Profesionales
4.4.1. Todos los ámbitos de cuidados alternativos residenciales
deberán contar con profesionales que tendrán por
misión la planificación, formulación, ejecución, seguimiento
y evaluación de las estrategias y acciones tendientes
al desarrollo individual e integración social de cada niña,
niño y adolescente durante su estadía en la residencia, en
el marco de una convivencia favorable; asistiendo a la dirección
en la detección de oportunidades y necesidades, y
consiguiente cogestión de las relaciones interpersonales e
interinstitucionales.
4.4.2. Los profesionales que presten servicios a los centros
residenciales tendrán por funciones, sin perjuicio de su
disciplina:
- Contribuir activamente en el desarrollo, seguimiento y
supervisión del plan de estadía de cada niña, niño o adolescente
alojado de acuerdo a los enunciados del punto
1.3. del presente documento.
- Elaborar el plan de estadía de cada niña, niño y adolescente
alojado, y procurar su seguimiento.
- Reconocer y analizar las situaciones y problemas que
afecten en la cotidianeidad el desarrollo del plan de estadía,
y promover o realizar las intervenciones pertinentes.
- Articular con los actores territoriales para promover el
cumplimiento del plan de estadía.
- Procurar la participación de la niña, niño y adolescente en
la elaboración y revisión de su plan de estadía.
- Mantener informados acerca del desarrollo del plan de
estadía de la niña, niño o adolescente a los equipos de referencia
territoriales y del segundo nivel; y promover la relación
inversa.
- Favorecer la integración afectiva de cada niña, niño o
adolescente alojado, en el ámbito convivencial.
- Acompañar el ingreso y egreso de cada niña, niño y adolescente
alojado procurando la realización de las ceremonias
mínimas que garanticen la escucha y contención de
sus necesidades.
- Desarrollar estrategias y acciones tendientes al fortalecimiento
de los lazos entre las niñas, niños y adolescentes
alojados y el personal de la residencia.
- Coordinar espacios grupales, periódicos y sistemáticos,
de escucha, intercambio y reflexión entre las niñas, niños
y adolescentes alojados como así también con el personal
de la residencia.
- Abordar las situaciones particulares de conflictos de convivencia;
cuando por las circunstancias y/o relevancia no pudieran
ser atendidas por el personal a cargo en el momento.
- Favorecer la vinculación de cada niña, niño y adolescente
alojado con su familia nuclear y/o ampliada, y otros vínculos
significativos de su centro de vida.
| 108
- Procurar, gestionar y coordinar la participación de los
familiares y/o vínculos significativos de las niñas, niños y
adolescentes en los asuntos de la vida diaria según lo establecido
en el plan de estadía.
- Planificar, brindar el acompañamiento necesario, y realizar
el seguimiento y evaluación de los encuentros producidos
entre las niñas, niños y adolescentes con su familia
nuclear y/o ampliada.
- Propiciar intervenciones profesionales significativas y
orientadoras, en los espacios de encuentros, visitas y salidas
con los referentes afectivos, referidas a sus roles como
adultos sobre los niños, niñas y adolescentes.
- Propiciar el equilibrio entre la realización de los encuentros
en situación de acompañamiento de la cotidianeidad
y/o asuntos particulares de la vida de la niña, niño o adolescente,
como así también en situaciones de paseo, esparcimiento
y juego.
- Promover y acompañar la integración social de cada
niña, niño y adolescente entre sus pares, en sus relaciones
de amistad y/o noviazgo, alentando las salidas e invitaciones
recíprocas.
- Cuidar que la realización de los encuentros dentro de la
residencia resulten respetuosos de la privacidad de las niñas,
niños y adolescentes alojados.
- Favorecer el proceso de inclusión en espacios de educación
formal adecuados a las posibilidades e intereses de
cada niña, niño y adolescente, para potenciar sus capacidades
y habilidades.
- Procurar el acompañamiento en la cotidianeidad y la articulación
sostenida con el ámbito escolar.
- Acompañar cuando sea requerido la participación de vínculos
significativos en el desarrollo de las actividades en
el ámbito escolar (actos, reuniones, jornadas, entre otras),
según lo establecido en el plan de estadía de cada niña,
niño y adolescente alojado.
- Evaluar y en su caso propiciar la participación en espacios
educativos informales o terapéuticos complementarios
a la escolaridad formal.
- Favorecer la integración de las niñas, niños y adolescentes
alojados en los recursos socioculturales externos a la
residencia, promoviendo la realización de actividades de
manera periódica y sistemática, de acuerdo a las necesidades
e intereses individuales y grupales.
- Procurar y favorecer la generación de espacios lúdicos en
atención a las necesidades e intereses de las niñas, niños y
adolescentes.
- Procurar que todas las niñas, niños y adolescentes participen
de espacios lúdicos.
- Procurar que los juegos y juguetes que la organización facilite,
contengan diferentes lenguajes para la atención de
#4. ORGANIZACIÓN
| 109
necesidades e intereses variados.
- Procurar que el personal del centro residencial visualice
la importancia del juego como metodología para el aprendizaje
y desarrollo de capacidades personales y sociales.
- Orientar al personal en las intervenciones en las escenas
lúdicas.
- Procurar y favorecer la escucha individual en el ámbito
convivencial para la identificación de los componentes
motivacionales, necesidades especiales de atención de la
salud física y/o psicológica, psicopedagógica y/u otras; y
garantizar una respuesta acorde.
- Orientar los cuidados y atenciones de parte del personal
de la residencia.
- Desarrollar espacios, individuales y grupales, periódicos y
sistemáticos para la revisión de las prácticas del personal.
- Procurar y promover la identificación de parte del personal
de las necesidades de cada niña, niño y adolescente
alojado, y acompañar el abordaje según corresponda.
- Procurar y promover el trato afectivo y educativo en todas
las intervenciones que el personal realice.
- Procurar el abordaje de los cuidados brindados por todas
las áreas y personal en general en la búsqueda de la autonomía
progresiva de cada niña, niño o adolescente.
- Mantener informada a la dirección acerca de los aspectos,
oportunidades, dificultades y/o necesidades para el cumplimiento
de las funciones de su competencia.
- Evaluar, acompañar la implementación y procurar el seguimiento
de las prácticas de colaboración que se realicen
en el ámbito residencial.
- Analizar las propuestas de colaboración en función de las
necesidades de las niñas, niños y adolescentes.
- Realizar el proceso de admisión de las personas que pretendan
constituirse en quienes implementen las prácticas
de colaboración de acuerdo a los enunciados del punto
4.7. del presente documento.
- Elevar sus apreciaciones profesionales a la dirección de la
residencia para aprobar, modificar y/o rechazar la propuesta.
- Realizar el seguimiento de todas y cada una de las prácticas
de colaboración.
- Coordinar la elaboración, actualización y orden del legajo
individual por cada niña, niño y adolescente alojado.
- Llevar el registro de todos los ingresos y egresos.
- Crear legajos individuales por cada niña, niño y adolescente
alojado, darles alta del archivo o archivarlos según
corresponda.
- Elaborar los informes acerca de la sucesión de acontecimientos
e intervenciones vinculadas a la vida diaria de
cada niña, niño o adolescente alojado, para ser incorporados
al legajo.
- Procurar que todo el personal que cumpla funciones en la
#4. ORGANIZACIÓN
| 110
residencia y mantenga contacto con las niñas, niños y adolescentes
confeccione sus registros, e incluirlos en cada
legajo según corresponda.
- Solicitar, recepcionar y ordenar los informes producidos por
otros actores que participan del desarrollo de las rutinas cotidianas
así como del plan de estadía de cada niña, niño o adolescente,
así como toda otra documentación de interés.
4.4.3. Preferentemente se considerarán profesionales idóneos
los licenciados en psicología, psicología social, trabajo
social, psicopedagogía, ciencias de la educación, antropología
y/o carreras afines tales como las tecnicaturas en
minoridad y familia o terapistas ocupacionales, entre otras,
debiendo contar con experiencia comprobable en la participación
en proyectos de promoción de derechos de niñas,
niños y adolescentes y/o cuestiones de familia.
4.4.4. Todos los centros residenciales deberán contar con
la presencia de al menos un profesional por cada seis niñas,
niños y adolescentes (o fracción menor a seis), con una
dedicación promedio de seis horas diarias.
4.4.5. Cuando fuere posible y/o necesario la presencia de
más de un profesional se dará prioridad a la interdisciplina.
#4. ORGANIZACIÓN
| 111
4.5
Acompañantes Convivenciales
4.5.1. El personal de los ámbitos residenciales histórica
y/o usualmente denominado “preceptoras”, “celadores”,
“operadores”, “empleados”, y/o “cuidadores”, en adelante
tendrán por denominación común “Acompañantes Convivenciales”;
en tanto que están presentes en las escenas
cotidianas y rutinas diarias, junto a las niñas, niños y adolescentes,
desde el momento del ingreso y hasta su egreso,
procurando acompañarlos – operativa y emocionalmente
– en pos de la efectivización de sus derechos.
4.5.2. Los acompañantes convivenciales tendrán por misión
generar las condiciones que posibiliten a las niñas, niños
y adolescentes el acceso a los derechos que son titulares,
a partir de intervenciones en las escenas cotidianas y rutinas
diarias de acompañamiento principalmente, pero también
de atención, orientación y mediación, promoviendo la
construcción de hábitos y valores en favor de estimular su
autonomía progresiva teniendo en cuenta la edad, madurez
y capacidades individuales; actuando de conformidad con
los lineamientos establecidos por la dirección del centro residencial
y el correspondiente encuadre profesional de las
situaciones particulares y de convivencia en general.
4.5.3. Los acompañantes convivenciales deberán tener presente
que las principales condiciones para posibilitar a las
niñas, niños y adolescentes el acceso a sus derechos, son:
- El reconocimiento de la singularidad de cada uno, su historia,
gustos, preferencias, intereses y necesidades particulares,
capacidades para la acción y decisión, y personalidad
distintiva.
- El trato afectivo como modo para enlazar las escenas cotidianas
y rutinas diarias con los procesos de desarrollo
personal y social.
- El reconocimiento que los momentos de la cotidianeidad
tales como la comida, las visitas, la escuela, la participación
en alguna actividad, entre otros, deben desarrollarse
a modo de rituales y ceremonias - considerando
su valor simbólico – entendiendo que es la mejor manera
para posibilitar en las niñas, niños y adolescentes la generación
de hábitos saludables, afectividad en los lazos,
y sentido de pertenencia.
- La necesaria capacidad para atender los emergentes así como
distender o abrir las tensiones que emergen en la convivencia,
favoreciendo un clima de escucha, integración y disfrute.
4.5.4. Los acompañantes convivenciales tendrán por funciones:
- Acompañar en las escenas cotidianas y rutinas diarias, la implementación
del plan de estadía de cada niña, niño y adolescente:
- Atender las necesidades de cada niña, niño y adolescente
para posibilitar la realización de las actividades previstas
#4. ORGANIZACIÓN
| 112
en el plan de estadía, en lo relativo a los preparativos, comunicaciones,
insumos, traslados, entre otras.
- Escuchar en la cotidianeidad las manifestaciones de cada
niña, niño y adolescente, así como de los otros actores involucrados
en las distintas actividades previstas en el plan
de estadía, con la idea de:
- Brindar a las niñas, niños y adolescentes apoyo emocional,
estimulando los logros, animando a transitar los hechos,
sentimientos, e incertidumbre.
- Reconocer y analizar las situaciones y problemas que
afecten en la cotidianeidad el desarrollo del plan de estadía,
y promover o realizar las intervenciones pertinentes.
- Orientar las expectativas de la participación de cada niña,
niño y adolescente en las actividades previstas.
- Atender que las relaciones de convivencia se desarrollen
de acuerdo a los términos descriptos en el título 3 del presente
documento:
- Promover el diálogo, la escucha mutua, y la participación
de las niñas, niños y adolescentes en las escenas de la cotidianeidad.
- Mediar en las escenas cotidianas que denoten dificultades de
entendimiento, conflictos, y/o relaciones de abuso de poder.
- Alojar los planteos de inquietudes y quejas respecto a los
asuntos de la convivencia, y propiciar las intervenciones
que correspondieren.
- Acompañar los comportamientos de cada niña, niño y
adolescente en las escenas cotidianas y rutinas diarias,
dentro de los límites que los habiliten al ejercicio de sus
derechos y/o de terceros.
- Intervenir cuando los comportamientos de las niñas, niños
y adolescentes comprometan el ejercicio de sus derechos
y/o de terceros.
- Garantizar en las escenas cotidianas y rutinas diarias, el
acceso a la salud de las niñas, niños y adolescentes:
- Atender lo relativo a la alimentación, higiene personal, limpieza
de los ambientes, descanso, vestido y abrigo, procurando
resulten apropiadas y suficientes para cuidar la salud.
- Atender los síntomas de padecimientos que pudieren
emerger, procurando las intervenciones profesionales que
correspondieren.
- Cuidar que los tratamientos de enfermedades se desarrollen
conforme lo indicado por los profesionales de la salud.
- Acompañar diariamente lo relativo a los asuntos escolares
y/o de otro tipo, en procura del acceso a la educación:
- Promover la asistencia diaria a la escuela y/u otros espacios
de formación, acompañando en los preparativos y
traslados diarios según corresponda.
- Llevar las comunicaciones diarias entre el centro residencial
y el ámbito escolar y/o de otro tipo, contribuyendo a
gestionar una respuesta acorde.
#4. ORGANIZACIÓN
| 113
- Procurar que cada niña, niño o adolescente disponga de los
útiles y elementos pedagógicos e insumos en general, necesarios
y requeridos por la institución escolar y/o de otro tipo.
- Procurar la asistencia y acompañamiento de las niñas, niños
y adolescentes en la participación de actividades promovidas
desde el ámbito escolar u otro, tales como jornadas
especiales: actos, quermeses, entre otros.
- Acompañar y orientar a las niñas, niños y adolescentes
en la realización de las tareas diarias, facilitando herramientas,
información, medios de búsqueda, entre otros; y
favoreciendo el trabajo en equipo entre pares cuando así
se requiera.
- Brindar a las niñas, niños y adolescentes el apoyo instrumental,
material y práctico para el desarrollo de la vida
diaria, teniendo en cuenta que por la edad y capacidades
de cada niña, niño y adolescente se deberá propiciar, a
modo de proceso, su manejo independiente:
- Facilitar a las niñas, niños y adolescentes los recursos que
la organización le provea para cumplir con las rutinas y
actividades diarias, individuales y grupales, relativas a la
higiene personal, vestido y abrigo, traslados, recreación y
juego, útiles y elementos escolares, entre otros.
- Facilitar a las niñas, niños y adolescentes los medios de
comunicación que requieran para el sostenimiento de sus
vínculos.
- Facilitar a cada niña, niño y adolescente el espacio de
guardado de sus elementos escolares y bienes personales
en general.
- Orientar a cada niña, niño y adolescente acerca del que
requiera para la realización de cada actividad, procurando
la optimización del espacio físico disponible en el centro
residencial.
- Acompañar a las niñas, niños y adolescentes en el desarrollo
de actividades individualizadas, el aprovechamiento
del tiempo libre, y una socialización activa en general.
- Atender las necesidades, intereses y preferencias de cada
niña, niño y adolescente para posibilitar la realización de
actividades, en lo relativo a los preparativos, comunicaciones,
insumos, traslados, entre otras.
- Procurar que la ambientación para la concreción de cada
actividad sea la adecuada para garantizar la óptima seguridad,
comodidad y disfrute de parte de las niñas, niños y
adolescentes:
- Cuidar el orden y la limpieza de los espacios, y acompañar
a las niñas, niños y adolescentes en la manutención de los
mismos.
- Cuidar que la iluminación y temple sean los adecuados
para el momento del día.
- Cuidar la intimidad y privacidad de las niñas, niños y adolescentes
en los momentos que lo requieran, tales como
#4. ORGANIZACIÓN
| 114
los vinculados a sus relaciones afectivas, higiene y manejo
del cuerpo, entre otros.
- Brindar a las niñas, niños y adolescentes apoyo informacional
en el desarrollo de las escenas cotidianas.
- Transmitiendo información relevante, validada y de la
propia experiencia, respecto de las normas y relaciones
sociales, manejo autónomo y autocuidado, entre otras.
- Ayudando a las niñas, niños y adolescentes a construir
conceptos teóricos con información obtenida de fuentes
fidedignas.
- Brindando apoyo para la estructuración del lenguaje:
oral, gestual, corporal, escrito, entre otros.
- Acompañar a las niñas, niños y adolescentes en los momentos
de juego en atención a los intereses y necesidades,
individuales y grupales.
- Desarrollar diariamente actividades lúdicas, individuales
y grupales.
- Favorecer el juego espontáneo y reglado, a solas o en grupo,
y monitorearlo.
- Identificar de la escena lúdica situaciones que denoten
conflictos personales y/o sociales.
- Intervenir en la escena lúdica para promover la comprensión
de las reglas de juego y el tendido de lazos afables.
- Asumir las relaciones laborales como parte de un colectivo
de trabajo, procurando la comunicación fluida y permanente,
así como la congruencia y asertividad de las prácticas.
- Participar activamente en las instancias de revisión de las
intervenciones a nivel individual y grupal, a cargo de los
profesionales y dirección del centro residencial.
- Participar de espacios de análisis y/o supervisión externos
para reflexionar acerca de las implicancias subjetivas
de las intervenciones propiciadas.
- Desarrollar un registro ordenado y completo acerca de la
sucesión de acontecimientos e intervenciones vinculadas
a la vida diaria de cada niña, niño o adolescente a su cargo,
y ponerlo a disposición de la organización.
- Solicitar el apoyo a terceros (superioridad, profesionales
u otros) en caso de encontrar limitaciones.
- Mantener informado a los profesionales y dirección de la
residencia acerca del desarrollo de la cotidianeidad.
- Comunicar a la autoridad de aplicación las situaciones
que así lo ameriten.
- Proyectar fundadamente los recursos necesarios para
cumplir con las rutinas y actividades, individuales y grupales,
y peticionarlos oportunamente.
4.5.5. Por su contacto directo con las niñas, niños y adolescentes
alojados, diario y extendido en cantidad de horas,
el desarrollo de las actividades por parte de los acompañantes
convivenciales tendrá un carácter estratégico en la
#4. ORGANIZACIÓN
| 115
vida institucional.
4.5.6. Los acompañantes convivenciales recibirán acompañamiento
y asesoramiento de los profesionales durante
todo el proceso de atención de las niñas, niños y adolescentes
alojados.
4.5.7. Los acompañantes convivenciales podrán ser profesionales
o no, pero en cualquier caso estar formados y
sensibilizados en la temática para cumplir con las funciones
preestablecidas en el marco de la normativa vigente
en general y los Estándares de calidad en particular.
4.5.8. La idoneidad de los acompañantes convivenciales se
forja tanto en las competencias para el desarrollo de las
actividades de atención y cuidado propiamente de las niñas,
niños y adolescentes como en la forma de trabajar y
guiar los aprendizajes.
4.5.9. Todos los centros residenciales deberán en cada
turno contar con la presencia de al menos dos (2) acompañantes
convivenciales por cada seis (6) niñas, niños y
adolescentes, y uno (1) por cada fracción de seis, con una
dedicación promedio de seis horas diarias; durante las 24
horas del día, y todos los días del año.
4.5.10. Por cada niña o niño alojado que transite por el período
de la primera infancia – hasta 3 años de edad inclusive
-, y/o con algún padecimiento físico o mental, deberán
tomarse las medidas respecto a la relación de cantidad de
acompañantes convivenciales y/o dedicación horaria promedio
y/o cantidad total de niñas, niños y adolescentes alojados
en el centro residencial, según se evaluare necesario;
a los fines de mantener la calidad de la atención y cuidados
según lo establecido en los presentes estándares.
#4. ORGANIZACIÓN
| 116
4.6.1. Cada centro residencial deberá organizar con personal
idóneo el funcionamiento de los servicios de:
- Cocina: en lo relativo a los recursos, momentos y espacios
para la planificación, adquisición, conservación, manipulación,
preparación, servicio de mesa y control de los alimentos
para las niñas, niños y adolescentes alojados.
- Limpieza: en lo relativo a los recursos y momentos para
la ejecución de la limpieza de los diferentes ambientes por
los que transitan las niñas, niños y adolescentes.
- Ropería: en lo relativo al orden, limpieza y cuidado de la
ropa de vestir, ropa de cama, toallas y toallones, mantelería,
entre otras, de uso frecuente de las niñas, niños y adolescentes.
4.6.2. Para la organización del servicio deberán asignarse al
personal de cada centro residencial las siguientes funciones:
- Determinar y elevar ante quien corresponda las necesidades
relacionadas con la instalación, equipamiento y funcionamiento
del servicio.
- Estimar los insumos necesarios.
- Prever la disponibilidad de los insumos cuando estos
sean requeridos.
- Programar la adquisición de insumos.
- Efectuar la compra de los insumos necesarios, controlando
la calidad y cantidad.
4.6
Servicios generales: cocina, limpieza y mantenimiento
- Almacenar y controlar el estado de conservación de los
insumos.
- Entender sobre las medidas para la seguridad e higiene
para la realización de la actividad.
- Instruir tanto al personal como a las niñas, niños y adolescentes
alojados acerca de las medidas de seguridad e higiene.
- Acompañar y supervisar el proceso de aprendizaje de las
niñas, niños y adolescentes en el manejo de los elementos.
- Llevar el inventario de los elementos del servicio.
4.6.3. Según las necesidades de cada centro residencial, estos
servicios podrán organizarse a modo de equipo de trabajo
y/o con distribución de funciones que pudieren incluso
tener en cuenta relaciones de autoridad subordinadas.
4.6.4. Para la realización de este tipo de actividades cada
centro deberá disponer del equipamiento tecnológico que
le permita la mayor automatización posible a los fines de
suplir el servicio con la mayor eficiencia y eficacia.
4.6.5. Las actividades de mantenimiento serán preferentemente
externas a cada centro residencial, a los fines de evitar
el sobredimensionamiento de la estructura organizacional.
4.6.6. Sin perjuicio del personal de cocina, limpieza y/o
#4. ORGANIZACIÓN
| 117
mantenimiento con que cada centro residencial cuente, las
niñas, niños y adolescentes, de acuerdo a la edad y capacidades,
deberán paulatina y progresivamente, ser alentados
a participar de manera activa de tales tareas por ser
cruciales para el buen desarrollo de la convivencia y preparatorias
para la posterior vida independiente.
4.6.7. La participación de las niñas, niños y adolescentes
en tales asuntos será acompañada y supervisada por personal
designado por el centro residencial para cubrir los
requerimientos, y que resulte idóneo en la materia.
4.6.8. Para la realización de las actividades que se describen
en el presente apartado en todo momento deberán
tenerse en cuenta las necesidades individuales y grupales
de las niñas, niños y adolescentes alojados.
#4. ORGANIZACIÓN
| 118
4.7.1. Los centros residenciales podrán admitir el acceso y
participación de personas de la comunidad en los asuntos
de su competencia, con fines solidarios, de ayuda o apoyo,
usualmente denominadas voluntariado o padrinazgo, y
que en adelante tendrán por denominación común la de
prácticas de colaboración; siempre que se cumplan con todos
los requisitos que se exponen en el presente punto.
4.7.2. Quedan comprendidas como personas de la comunidad
que realizan prácticas de colaboración en los ámbitos
de cuidados alternativos residenciales, todas aquellas
que sin formar parte del centro de vida de las niñas, niños
y adolescentes alojados, cumplen funciones o tareas que
contribuyen con la promoción y protección de derechos,
pero que por su realización no perciben remuneración en
los términos de un pago sistemático u ocasional como contraprestación
a sus servicios.
4.7.3. La residencia deberá procurar que todas las prácticas
de colaboración se desarrollen en atención a las necesidades
e intereses de las niñas, niños y adolescentes allí alojados.
4.7.4. En todos los casos, acerca de las prácticas de colaboración
que se implementen, la residencia deberá:
- Disponer de la información identitaria de cada una de las
4.7
Prácticas de colaboración
personas que participen de la implementación: apellido,
nombre, D.N.I. y domicilio.
- Admitir en forma explícita su colaboración; prefijando
los días y horarios para realizar las prácticas, previendo el
respeto por la privacidad e intimidad de las niñas, niños y
adolescentes que allí se alojaren, y la no superposición con
la realización de otras rutinas.
- Comunicar al personal y otros involucrados para su conocimiento;
- Realizar el seguimiento correspondiente.
4.7.5. Las actividades a desarrollar a modo de prácticas de
colaboración se clasificarán en:
- Asistencia en servicios generales, cuando suponga el desarrollo
de una o más tareas de las descriptas en el punto
4.6. del presente documento.
- Asistencia a la organización administrativa, cuando suponga
el desarrollo de una o más tareas de las descriptas
en el punto 4.8. del presente documento.
- Asistencia al personal de la residencia, cuando se trate de:
· Soporte en sus funciones y tareas cotidianas.
· Acciones de carácter formativo.
· Supervisión de las prácticas.
- Actividades grupales dirigidas a las niñas, niños y adoles-
#4. ORGANIZACIÓN
| 119
centes, cuando se trate de:
· Espacios o talleres culturales, recreativos, de estimulación,
deportivos, entre otros.
· Salidas y paseos, culturales, de recreación, entre otros.
- Acompañamiento individual a una niña, niño o adolescente,
cuando suponga el intercambio y socialización en los términos
señalados en el punto 1.5. del presente documento.
De las actividades:
4.7.6. Toda práctica de colaboración, sin importar la complejidad
de la tarea, supondrá un proceso de evaluación
a realizar por el profesional que la autoridad de aplicación
designe a tales fines, y que presumirá:
- La presentación de una propuesta escrita, fechada y suscripta,
que deberá detallar:
- Actividades previstas.
- Días y horarios.
- Periodicidad: sistemática u ocasional; semanal, mensual,
u otros.
- Fecha de inicio y de finalización.
- Destinatario/s.
- Recursos necesarios propios y a proporcionar por la Residencia
u otros actores (humanos, materiales, etc.).
- Lugar de desarrollo de las actividades.
- La evaluación de la propuesta en relación a las necesidades
e intereses de las niñas, niños y adolescentes alojados.
- La evaluación de las personas que fueren a participar de
la implementación de la propuesta, y ello, según los requisitos
en el siguiente apartado se describen.
4.7.7. Habiéndose evaluado satisfactoriamente lo anterior,
la propuesta se pondrá a consideración de las niñas, niños
y adolescentes alojados para escuchar su opinión.
4.7.8. Una vez aprobada la propuesta de la práctica de colaboración,
deberá formalizarse un acuerdo de compromiso
entre las partes, el cual, cuando involucre la participación
de una niña, niño o adolescente, pasará a formar parte
de su correspondiente plan de estadía, y revisada consiguientemente,
así como incorporada la información en el
legajo individual.
4.7.9. Acerca de cada práctica de colaboración se llevará
un registro descriptivo de las actividades que se desarrollan
en la residencia.
De las personas que realizan las prácticas de colaboración:
4.7.10. En los casos en que las funciones o tareas que
pudieren desempeñarse como prácticas de colaboración
no demanden relación directa con las niñas, niños y ado-
#4. ORGANIZACIÓN
| 120
lescentes alojados, resulten breves y ocasionales, deberán
estipularse cuestiones de orden mínimas y supervisión directa,
debiendo el proceso de admisión basarse únicamente
en la idoneidad en la materia.
4.7.11. En los casos en que las funciones o tareas que pudieren
desempeñarse como prácticas de colaboración
demanden relación directa con las niñas, niños y adolescentes
alojados, será condición para la aceptación de las
personas que fueren a formar parte de la implementación
de las prácticas de colaboración:
- Transitar satisfactoriamente un proceso de evaluación
psicosocial, teniendo por criterios:
· La construcción positiva de los lazos con las niñas,
niños y adolescentes, haciéndolos extensivos a sus familias
de origen.
· Respeto por la historia personal de cada niña, niño y
adolescente alojado.
· Flexibilidad y adaptabilidad a situaciones nuevas.
· Actitud positiva para la formación y el seguimiento.
- Manifestar entendimiento respecto del marco normativo
e institucional en materia de niñez, adolescencia y familia
en general, y de las prácticas de colaboración en particular;
a partir de la información y pautas brindada por la residencia.
Para facilitar tal proceso la autoridad de aplicación
pondrá a disposición una guía que describa las ideas principales
a tener en cuenta, garantizando una óptima comprensión.
- Presentar documentación individual:
· Copia de D.N.I. con domicilio actualizado.
· Antecedentes penales según el “Registro Nacional
de Reincidencia” o el que lo reemplace.
4.7.12. De las personas que fueren a participar de la implementación
de prácticas de colaboración en actividades
de “asistencia en servicios generales”, “asistencia a
la organización administrativa”, “asistencia al personal de
la residencia”, “actividades grupales dirigidas a las niñas,
niños y adolescentes”; el proceso de admisión requerirá
profundizar acerca de las capacidades y habilidades en la
materia. Si fuere pertinente se solicitará la presentación
de un currículum vitae a los fines de profundizar sobre los
antecedentes y recorridos institucionales.
4.7.13. De las personas que fueren a participar de la implementación
de prácticas de colaboración en actividades de
“acompañamiento individual” y supongan la vinculación de las
niñas, niños o adolescentes con el entorno social de la persona
colaboradora, el proceso de admisión también requerirá:
- Evaluar la red de apoyo familiar, social y laboral que pu-
#4. ORGANIZACIÓN
| 121
dieren favorecer u obstaculizar el desarrollo de las prácticas
de colaboración;
- Conocer la vivienda particular de la persona colaboradora,
ampliando de ese modo el conocimiento acerca de su
forma de vida, espacios y relaciones.
- Presentar la documentación individual requerida en el
punto 4.7.11.3. por cada persona conviviente;
4.7.14. Quedan terminantemente prohibidas como prácticas
de colaboración la vinculación de niñas, niños o adolescentes
con personas o familias cuya intencionalidad
manifiesta implícita o explícitamente sea la aspiración a
guarda con fines adoptivos en los términos de la Ley Nacional
N° 24.779 y Ley Provincial N° 13.093; en cuyo caso
deberán arbitrarse las medidas conducentes para dicho
propósito.
4.7.15. Las prácticas de colaboración que se desarrollen
espacialmente en centros residenciales serán acotadas en
cantidad personas.
Del seguimiento:
4.7.16. Acerca de las personas y actividades, además del
acompañamiento periódico, la residencia deberá realizar
supervisiones a través de la observancia directa y entrevistas
de conformidad con los destinatarios de la actividad.
4.7.17. La residencia podrá determinar fundadamente la
necesidad de introducir modificaciones a la propuesta original
y/o la suspensión temporal y/o definitiva; y en cualquier
caso, notificar fehacientemente a los involucrados.
4.7.18. En el marco de las supervisiones que se realicen respecto
de las prácticas de colaboración deberá trabajarse
el esclarecimiento de los roles y funciones, especialmente
cuando se empleen categorías familiares o de fantasía tales
como “mamá” o “tía del corazón” favoreciendo que sean
comprendidas saludablemente tanto por la persona o grupo
familiar colaborador como por las niñas, niños y adolescentes
destinatarios de las prácticas de colaboración.
4.7.19. En los casos de las prácticas de colaboración clasificadas
como “acompañamiento individual”, cuando este
se consolide afectivamente y el tiempo de permanencia
diurna de la niña, niño o adolescente en la residencia sea
proporcionalmente inferior al de permanencia con la persona
o grupo familiar colaborador, deberá evaluarse y en
su caso promoverse la modificación del ámbito de cuidado
alternativo en el marco de la medida de protección excepcional
adoptada.
#4. ORGANIZACIÓN
| 122
4.7.20. La persona colaboradora deberá informar a la residencia
cuando se presentare una situación imprevista
que fuere a afectar directa o indirectamente el normal desenvolvimiento
de las actividades planificadas; y de sostenerse
en el tiempo deberá evaluarse de manera conjunta
y con el asesoramiento profesional que correspondiere la
posibilidad de continuidad o cese de las actividades.
4.7.21. Por la residencia deberá haber un responsable
por turno respecto de las personas que transitaren a diario
para la realización de las prácticas de colaboración,
debiendo además suscribir el registro diario correlativo de
conformidad de acceso, visitas y salidas.
#4. ORGANIZACIÓN
| 123
4.8
Prácticas académicas
4.8.1. Para delimitar en el presente documento, quedan comprendidas
como prácticas académicas de interés para los
centros residenciales, aquellas acciones impulsadas por instituciones
o centros reconocidos por el Ministerio de Educación
en el marco de un proceso de formación pre-profesional
y/o de grado, vinculadas a la niñez y/o adolescencia.
4.8.2. Previo a la suscripción de un convenio, y enfáticamente,
previo al inicio de las prácticas, el centro residencial
deberá poner a consideración de la autoridad de aplicación
la propuesta, para su aprobación, modificación y/o
rechazo, especificando:
- Las necesidades que fundamenten la pertinencia de las
prácticas en el ámbito residencial.
- Objeto de la práctica y las funciones requeridas al practicante.
- Período previsto para la ejecución de la práctica.
- Tutor Institucional – por el centro residencial - que será
la persona que acompañará el proceso de la práctica específica.
- Tutor Académico que orienta al practicante en la elaboración
e implementación del plan de trabajo que viabilice la
satisfacción de la necesidad especificada.
- Personas y actividades que formen parte de las prácticas
académicas propiamente.
4.8.3. Cuando la propuesta fuere evaluada positivamente
se pondrá a consideración de las niñas, niños y adolescentes
alojados para escuchar su opinión y ser tenida en cuenta
previo a su aprobación fehaciente.
4.8.4. Cuando la propuesta de las prácticas académicas
no cumpla las expectativas del centro residencial
y/o de las niñas, niños y adolescentes alojados y/o autoridad
de aplicación, esta última se reserva la posibilidad
de reformulación, rechazo y/o suspensión temporal o
definitiva; debiendo notificar fehacientemente a los involucrados.
4.8.5. Como institución receptora, cada centro residencial
de alojamiento deberá realizar el seguimiento de las prácticas,
solicitando periódicamente informes de avance del
plan de trabajo; y consecuentemente elevarlos a la autoridad
de aplicación.
4.8.6. Una vez finalizado el período establecido para la
realización de las prácticas académicas, los actores participantes
– practicante/s, tutor académico y tutor institucional,
deberán elaborar un informe final evaluativo del
trabajo realizado; y ponerlo a disposición de la autoridad
de aplicación para próximas experiencias.
#4. ORGANIZACIÓN
| 124
4.8.7. Acerca de las personas y actividades que formen
parte de las prácticas académicas propiamente, tanto el
centro residencial como la autoridad de aplicación podrán
realizar supervisiones periódicas a través de la observancia
directa y entrevistas de conformidad con los destinatarios
de la actividad.
4.8.8. Toda la información que se genere en relación a cada
práctica académica será guardada de manera organizada
por la institución o centro educativo, y por persona, en un
registro creado a tales fines.
4.8.9. No se admitirá la mera observación como única actividad
de las prácticas académicas.
4.8.10. Las prácticas académicas serán acotadas en cantidad
personas.
4.8.11. Por cada centro residencial deberá haber un responsable
por turno respecto de las personas que transitaren
a diario para la realización de las prácticas académicas,
debiendo además suscribir el registro diario correlativo de
conformidad de acceso, visitas y salidas.
#4. ORGANIZACIÓN
| 125
4.9
Medidas para la privacidad y seguridad en los centros residenciales
4.9.1. Los centros residenciales deben mantener una estricta
política de respeto por la privacidad e intimidad de las niñas,
niños y adolescentes que allí se alojaren; teniendo en cuenta
que para ellos deben constituirse en ámbitos de libre circulación;
no así para terceras personas que no sean las niñas, niños
y adolescentes que allí se encuentren alojados ni personal
del centro residencial en cumplimiento de sus funciones.
4.9.2. La conectividad de cada centro residencial con el exterior
supondrá el establecimiento de barreras físicas como
por ejemplo portones, puertas, alambrados, rejas, timbres,
cortinas, entre otras; en procura de la privacidad, intimidad y
protección de las niñas, niños y adolescentes alojados.
4.9.3. Cada centro residencial será responsable de controlar
la circulación de terceras personas, debiendo mediar la autorización
de ingreso y especificaciones del acceso permitido a
los espacios según correspondiere:
- Familiares y vínculos significativos: consignados en el registro
de contactos de la niña, niño o adolescente que cada centro
residencial lleve a tales fines, especificando si hubieren restricciones.
Los datos de este registro deberán coincidir con lo
establecido en el plan de estadía y revisiones sucesivas.
- Colaboradores: inscriptos en el registro que cada centro residencial
lleve a tales fines, habiendo cumplimentado satisfactoriamente
los requisitos enumerados en el punto 4.7.
del presente documento.
- Practicantes: inscriptos en el registro que cada centro
Residencial lleve a tales fines, habiendo cumplimentado
satisfactoriamente los requisitos enumerados en el punto
4.8. del presente documento.
- Proveedores: inscriptos en el registro que cada centro
residencial lleve a tales fines; acreditando relación laboral
con la entidad prestataria.
- Medios de prensa y comunicación: autorizados por la autoridad
de aplicación.
4.9.4. El ingreso a los centros residenciales queda terminantemente
prohibido para el público en general que no se ajuste
a los criterios arriba establecidos.
4.9.5. Acerca del tránsito de terceras personas deberá llevarse
un registro diario correlativo, denominado “de conformidad
de acceso, visitas y salidas”, donde se consignará fecha,
hora, apellido y nombre, DNI, y firma, al momento del ingreso
a cada centro residencial, así como de su egreso.
4.9.6. Todas las medidas arriba establecidas no deben suponer
en modo alguno la privación de libertad ni situación de
encierro para las niñas, niños y adolescentes alojados.
#4. ORGANIZACIÓN
| 126
4.10.1. Documentación obligatoria de los centros residenciales
- Todos los centros residenciales deberán contar y poner
a disposición de la autoridad de aplicación cuando esta lo
requiera, la siguiente documentación y de conformidad a
la normativa vigente, expedida por la autoridad competente,
y exhibido debidamente, según cada materia:
·Los centros residenciales privados deberán contar
con la autorización de funcionamiento de la Fiscalía de Estado
de la Provincia - Inspección General de Personas Jurídicas,
u organismo que lo reemplace.
·Certificado de habilitación para el funcionamiento.
·Libro Registro de Inspecciones.
·Plan de evacuación.
·Plano del edificio registrado con uso conforme, en el
estado actual.
·Documentación municipal de obra civil y en su caso,
electromecánica si correspondiera.
·Certificación de las instalaciones de electricidad,
gas, electromecánica, sanitarias y contra incendio, según la
jurisdicción y organismo competente.
·Certificación de las instalaciones de electricidad,
gas, electromecánica, sanitarias y contra incendio.
·Certificación de desinfección del edificio.
·Certificado de limpieza y desinfección integral de
tanques de agua para consumo humano.
4.10
Organización de la documentación
· Seguro de responsabilidad civil en vigencia.
- De conformidad con lo detallado en los diferentes títulos
de los presentes estándares, todos los centros residenciales
deberán disponer la siguiente documentación, pudiendo
organizar su acceso y modo de actualización según mejor lo
considere en tanto se respeten los criterios preestablecidos:
·Reglamento del centro residencial.
·Libro foliado de registro permanente y actualizado
de los niños, niñas y adolescentes que se alojan debiendo
consignar nombre, apellido, documento de identidad,
fecha de nacimiento, sexo, nacionalidad, fecha de ingreso
y egreso, domicilio de los padres o los responsables, lugar
de procedencia y el organismo oficial que haya efectuado
la derivación. El libro de registro de niñas, niños y adolescentes
de cada residencia deberá estar rubricado por la
Subsecretaría de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes,
cuyo personal autorizado tendrá acceso periódico.
·Registro de asistencia del personal de cada centro
residencial, donde se consignará el nombre y apellido, fecha,
hora, y firma tanto al ingreso como a su egreso.
·Registro de conformidad de acceso, visitas y salidas,
donde se consignará el nombre y apellido de toda persona
ajena al centro residencial que ingrese, sin perjuicio que
forme parte de un grupo, D.N.I., fecha, hora, y firma tanto al
ingreso como a su egreso.
#4. ORGANIZACIÓN
| 127
· Registro de comunicaciones diarias que incluya por
niña, niño o adolescente aquellas cuestiones e intervenciones
que requieren el conocimiento de todo el personal
a cargo, aún en diferentes turnos – administración de
medicamentos, medidas restitutivas de derechos, visitas y
salidas, entre otras. Su formato será plausible de extracciones
para su posterior incorporación al Legajo individual.
· Registro de contactos de las niñas, niños y adolescentes,
especificando si hubiere restricciones.
· Registro de prácticas de colaboración y académicas.
·Registro de proveedores.
·Registro especial de rendición de gastos de niñas,
niños y adolescentes.
4.10.2. Documentación obligatoria del personal
- Cada centro residencial privado deberá llevar un legajo
individual de cada persona que allí prestaren servicios; en
el cual conste, además de los informes que pudieren servir
para validar las aptitudes e idoneidad para cumplir satisfactoriamente
con las funciones que le fueran designadas;
la siguiente documentación:
·Fotocopia certificada de los documentos que acrediten
identidad.
·Fotocopia certificada de los títulos y/o constancias
de experiencia laboral.
· Certificado expedido por el Registro de Deudores/
as Alimentarios/as o Morosos/as.
· Certificado expedido por el Registro Nacional de
Reincidencia y Estadística Criminal.
4.10.3. Documentación obligatoria de las niñas, niños y
adolescentes alojados
- Por cada niña, niño y adolescentes los centros residenciales
deberán llevar un legajo individual, cuya documentación
deberá estar debidamente foliada, en orden cronológico,
firmada por el/los actuante/s, e incluir:
· Datos personales, indicando el nombre por el cual el
niño, niña o adolescente desea ser llamado/a cuando éste
fuera distinto del consignado en su documento de identidad,
a fin de asegurar el respeto por su identidad de género.
· Solicitud de ingreso / egreso de la autoridad de
aplicación
· Plan de estadía.
· Informes de seguimiento de su historia de vida en
los aspectos médicos, psicológicos, educativos, vinculares
y sociales.
· Acuerdos interpersonales e interinstitucionales.
· Toda otra documentación que surgiere relativa a la
vida de la niña, niño o adolescente.
· La documentación personal será guardada de ma-
#4. ORGANIZACIÓN
| 128
nera diferenciada pero conjuntamente con el legajo, e
incluirá: partida de nacimiento, documento de identidad,
carnet de vacunación, libretas escolares, libreta de seguimiento
de enfermedades o accidentes significativos, entre
otros. Tales documentos quedarán siempre a cuidado del
personal por cada centro residencial, debiendo al egreso
de una niña, niño o adolescente registrar su entrega a los
adultos que pasaren a hacerse cargo.
#4. ORGANIZACIÓN
| 129
4.11
Compatibilidad de la actividad
4.11.1. Los centros residenciales de alojamiento alternativo
prestarán servicios en forma exclusiva, no pudiendo ser destinados
a otros usos.
4.11.2. En aquellos predios en que se encuentren funcionando
locales con otros usos afines o relacionados, ya sea por
temática o dependencia institucional, los mismos deberán
contar con accesos de ingreso y egreso independientes del
centro residencial y no deberá existir comunicación interna
entre las poblaciones de ambos establecimientos.
4.11.3. Los centros residenciales de alojamiento no podrán
ser además vivienda del personal.
#4. ORGANIZACIÓN
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
Los cuidados de las niñas, niños y adolescentes
en ámbitos residenciales se brindarán en
condiciones de seguridad y comodidad de los
ambientes, funcionales y respetuosos para el
desarrollo personal e institucional.
#5.
ESTRUCTURA
EDILICIA, DISEÑO
Y EQUIPAMIENTO
DE LOS AMBIENTES

| 133
5.1
Ambientes según destino
5.1.1. Los centros residenciales deberán definir el destino
de cada uno de los ambientes del inmueble que ocupa,
teniendo en cuenta las necesidades de las niñas, niños y
adolescentes alojados para la efectivización de sus derechos;
y ello, de acuerdo a los estándares de calidad descriptos
en el presente documento.
5.1.2. Los centros residenciales deberán contar con la disponibilidad
de los siguientes ambientes, vinculados entre sí y
con el resto mediante circulaciones cerradas lateral y cenitalmente,
y preferentemente para uso diferenciado y exclusivo:
- Comedor.
- Salón de usos múltiples o S.U.M. (juego, esparcimiento,
encuentros con vínculos significativos y de convivencia en
general, celebraciones, actividades de libre socialización
y/o institucionales programadas).
- Espacio de encuentros privados (visitas, entrevistas y/o
reuniones que requieran intimidad).
- Espacio para actividades de formación (tareas escolares
y/o de estudio en general).
- Espacio de Dirección.
- Espacio de Planificación y Gestión.
- Cocina.
- Sector de lavadero, ropería y servicios generales.
- Área de juego al aire libre (patio y/o jardín para la re-
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
creación, juegos y esparcimiento de los niños, niñas y
adolescentes).
5.1.3. Los dormitorios de las niñas, niños y adolescentes
deberán ser en todos los casos de uso exclusivo y diferenciado,
vinculados con el resto de los ambientes mediante
circulaciones cerradas lateral y cenitalmente, no admitiendo
circulaciones internas o vinculaciones con otros espacios
de la institución.
5.1.4. Para definir los destinos de los ambientes, así como
su uso diferenciado y exclusivo, los centros residenciales
deberán tener en cuenta que:
- Tendrán prioridad los espacios de circulación diaria para
que las niñas, niños y adolescentes desarrollen sus rutinas
y actividades de acuerdo al plan de estadía.
- Por cada niña, niño y adolescente se deberá considerar
una superficie mínima de 2 m2 en espacios destinados a
actividades con apoyatura en mesas o escritorios tales
como el comedor, espacio de encuentros o de actividades
de formación; y de 3 m2 en espacios destinados al esparcimiento
y la recreación (S.U.M. y área de juego al aire libre).
La superficie del comedor, así como del S.U.M. deberá tener
capacidad para alojar a todas las niñas, niños y adolescentes
así como al personal de un mismo turno.
| 134
- Los dormitorios deberán organizarse para alojar preferentemente
hasta un máximo de cuatro niñas, niños y/o adolescentes
en cada uno, con camas individuales o cuchetas dobles,
garantizando los espacios de circulación y accesos libres.
- Los espacios de circulación diaria de las niñas, niños y adolescentes
tales como el comedor, dormitorios, espacios para
actividades de formación, S.U.M., así como los espacios para
encuentros privados, requerirán iluminación y ventilación
natural; mientras que para los demás ambientes tales como
los espacios de dirección y/o planificación y gestión, cocina
y baños, su iluminación y ventilación podrán ser indirecta a
patios interiores y/o mecanizada para la extracción y/o purificación
de aire, acorde las dimensiones.
5.1.5. En cada centro residencial deberá haber servicios sanitarios
de acuerdo a los siguientes criterios:
- Inodoros: 1 cada 6 niños o fracción.
- Lavabos: 1 cada 10 niños o fracción.
- Sanitario para personas con discapacidad motriz. Para ello
se dispondrá de un espacio libre frente a los artefactos, dentro
del cual quede inscripto un círculo de 1,50 m. de diámetro,
para permitir el giro de la silla de ruedas sin ningún tipo
de barreras, tanto para quien se movilice por sus propios medios,
como para el que pueda ser asistido.
- Privativos para niñas, niños y adolescentes, con equipamiento
acorde a las edades y en cantidad adecuada. Vinculados
a las áreas de dormitorios y con sectores diferenciados
de lavabos, inodoros y duchas.
- Privativos para niñas, niños y adolescentes, adaptado a discapacidades
motoras. Al menos uno por establecimiento.
- Generales o compartidos, abiertos al uso del público general
– familiares o vínculos significativos de las niñas, niños y
adolescentes. Preferentemente vinculado a los espacios de
S.U.M. y recreación exterior.
- Privativos para el personal. De contar con menos de 8 personas
por turno se podrá utilizar para vestuario. En caso de
exceder las 8 personas se deberá contar con espacios separados
para ambas funciones.
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
| 135
5.2
Equipamiento
5.2.1. Cada ambiente deberá estar equipado de tal modo que
permita el óptimo desarrollo de las actividades y destinos
que le fueren asignados, procurando:
- Cumplir con todas las normas de seguridad a los fines de garantizar
la integridad de las personas.
- Resultar confortable y amigable ante la mirada de las niñas,
niños y adolescentes.
- Disponer del mobiliario acorde para posibilitar en los espacios
la comunicación afable entre grupos reducidos y del colectivo
de convivencia en general.
- Resultar accesible a las niñas, niños y adolescentes con capacidades
reducidas o limitadas.
5.2.2. Cada ambiente deberá contar con espacios de guardado,
previendo:
- Garantizar la individualización de los bienes personales de
cada niña, niño y adolescentes alojado.
- Garantizar la accesibilidad para elementos de uso comunitario.
- Restringir el alcance de parte de las niñas, niños y adolescentes
a los registros de información o documentación relevante,
así como medicamentos u otros elementos que pudieren
resultar riesgosos para su salud.
- El espacio de despensa o almacenamiento de víveres secos
o húmedos, puede estar o no diferenciado, siempre y cuan-
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
do se respeten las normas de higiene y seguridad en el tratamiento
de los alimentos.
- Deberá considerarse un espacio de guardado de utensilios
y elementos de limpieza, aislado o diferenciado del almacenamiento
de otros bienes de uso frecuente y al alcance de las
niñas y niños, siempre separados de los alimentos.
5.2.3. En los espacios asignados para formación y/o recreación
deberá haber computadora con conexión a internet e
impresora, televisión, equipo de sonido y video.
5.2.4. Los dormitorios, sanitarios, espacios de circulación
diaria para las niñas, niños y adolescentes, y hall de ingreso
principal, deberán contar con puerta con apertura
hacia el exterior.
5.2.5. En los centros residenciales deberán haber espejos
que permitan la cómoda visualización de las niñas, niños y
adolescentes, atendiendo especialmente la seguridad de su
emplazamiento.
5.2.6. El Equipamiento sanitario deberá contar con:
- Los inodoros, duchas y lavabos deberán ser instalados en
compartimientos independientes entre sí.
- Las duchas y lavabos tendrán servicio de agua fría y caliente
| 136
con canilla mezcladora.
- Broncería a palanca, o cuarto de vuelta en lavamanos y ducha.
5.2.7. El Equipamiento sanitario adaptado a discapacidades
motrices, deberá contar con:
- Lavamanos tipo ménsula o bacha con mesada: con altura
desde el piso hasta el plano superior de 0,80 m. Luz libre vertical:
0,66 m., sin pedestal.
- Inodoro: con acceso lateral, alto adecuado, ubicación distante
de pared de fondo para situar en profundidad la silla
de ruedas.
- Duchas a piso: con duchador manual y flexible con comandos
al alcance del residente, y piso antideslizante.
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
| 137
5.3
Terminaciones de construcción / Materiales
5.3.1. Pisos antideslizantes: que mantengan esa característica
en el tiempo.
5.3.2. Pisos comunes, conformarán una superficie lisa sin saltos
o desniveles, de fácil limpieza y sin tratamiento que los
transformen en resbaladizos, o impliquen riesgo de caídas.
5.3.3. Pisos de madera: garantizarán impermeabilidad, facilidad
de limpieza, y protección contra fuego.
5.3.4. Muros con terminación lisa, preferentemente de revoque
fino a la cal o yeso, con pintura lavable.
5.3.5. Cielorrasos de superficie continua sin perforaciones,
de material (a la cal o yeso), o prefabricados que reúna las
características adecuadas.
5.3.6. En general no se admitirán revestimientos combustibles
o inflamables o de riesgo, como por ejemplo: maderas,
telgopor, corlok, plásticos, alfombras, nylon, poliester,
entre otros.
5.3.7. Queda prohibida la presencia de materiales de terminación
de fácil combustión y/o inflamables, en pisos,
paredes y techos; y de todo obstáculo que pueda generar
accidentes en el desplazamiento de los residentes.
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
5.3.8. Se tendrá especial cuidado en las instalaciones eléctricas
próximas a la de gas, u ocultas, que puedan sufrir recalentamiento
en contacto con materiales combustibles; o
condensación o vapor de agua cercanos a circuitos eléctricos;
llaves de gas afectadas a fuentes de calor o artefactos
que impliquen riesgo, ubicados inadecuadamente.
5.3.9. El diseño y equipamiento de los ambientes deberán
prever materiales nobles para su limpieza y desinfección,
y seguros ante caídas y golpes. Cuando se produjera algún
accidente por cuestiones de materiales, diseño o equipamiento
deberá evaluarse una readecuación.
5.3.10. A fin de facilitar la limpieza en la cocina, sus paredes
contarán con revestimientos cerámicos o azulejos en
los muros en los que apoyen mesadas, cocina, hornos, anafes,
entre otros; los pisos serán de mosaicos o cerámicos, o
cemento llaneado; y deberán contar con mesadas de granito
o acero inoxidable.
5.3.11. Las aberturas que lleven vidrios no deberán estar emplazadas
en lugares que supongan riesgo para las niñas, niños
y adolescentes; y en su caso, éstos deberán ser reemplazados
por otros materiales que brinden la seguridad requerida.
5.3.12. Todas las aberturas deberán tener la protección de mosquiteros.
| 138
5.4
Circulaciones
5.4.1. Los ingresos al establecimiento, así como las circulaciones
interiores o espacios de conexión entre los ambientes
del establecimiento, estarán organizados y materializados
de forma tal que permitan garantizar lo señalado en
los puntos 4.9.1. y 4.9.2. del presente documento, en cuanto
a la privacidad e intimidad de las niñas, niños y adolescentes
allí alojados.
5.4.2. Circulaciones generales (horizontales y verticales).
Deberán contar con:
- Puertas de salida utilizadas como escape (involucradas
en el recorrido), que abrirán en el sentido de la evacuación.
. Pisos de material de fácil limpieza, preferentemente antideslizante
en escaleras, si las hubiera.
- La iluminación se brindará mediante artefactos con la intensidad
lumínica suficiente para visualizar correctamente el recorrido,
tanto en circulaciones verticales como horizontales.
- Luz de emergencia desplegada en todo el recorrido.
5.4.3. Circulaciones horizontales:
- Cumplirán con todo lo enunciado para circulaciones en general.
- Deberán tener un ancho mínimo de: 1,10 mts.
- Los desniveles existentes se salvarán con planos inclinados
(rampas), cuyo ancho mínimo deberá ser de 1,10 mts.,
pendiente máx. 1:12.
5.4.4. Circulaciones verticales. Cumplirán con:
- Escalera: se accederá a través de locales principales o
centrales del edificio, o desde las circulaciones, respetando
medidas mínimas de accesibilidad y seguridad (pedada
mínima 0,26 mts.; alzada máxima. 0,18 mts.) con aristas
evidenciadas con material que permita su fácil identificación
al ascender o descender. Los tramos rectos (entre los
descansos), no tendrán más de 10 escalones.
- Rampas: Construidas en albañilería, hormigón o estructura
metálica. Pendiente de hasta 12 %. Ancho mínimo de:
1,10 mts. En el inicio, en el final, y en los cambios de dirección
o tramos (máximo hasta 15 mts.), deberá existir un
descanso o rellano igual al ancho de la misma.
- Barandas de protección, iluminación y revestimientos
para escaleras y rampas de características seguras.
5.4.5. Circulaciones mecanizadas (ascensores).
- La obligatoriedad de instalación de ascensor para edificios
de más de una planta responderá a lo exigido en las
reglamentaciones vigentes de la jurisdicción actuante.
- Deberá contar con certificado de uso, otorgado por
la autoridad habilitante del lugar, constancia mensual
de mantenimiento, emitida por control responsable, y
toda otra exigencia prevista en las reglamentaciones
de su jurisdicción.
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
| 139
5.5
Infraestructura de servicios (instalaciones generales)
5.5.1. Instalación eléctrica:
- Instalación eléctrica mediante artefactos con la intensidad
lumínica suficiente para el uso específico.
- Debe ser embutida o bajo canalización, cumplimentando
las reglamentaciones municipales y provinciales vigentes.
- Con disyuntor diferencial y llaves térmicas por circuitos,
con su correspondiente conexión a tierra.
- Cuando se trate de edificios construidos para otro fin,
adaptados al uso, deberá verificarse la capacidad de la instalación
eléctrica preexistente.
5.5.2. Instalación de telefonía, internet, televisión:
- Contará con línea externa exclusiva (mínimo 1), con salidas
de larga distancia, acceso a líneas de celular e internet
garantizado por este medio o por otro servidor similar.
- De no existir dicho servicio, es obligatorio: sistema alternativo
de comunicación, (de uso exclusivo).
- Contarán con servicio de televisión, por cualquier medio
disponible en la localidad.
5.5.3. Acondicionamiento ambiental:
- Responderán a la reglamentación vigente de los entes reguladores.
- Calefacción:
· Se considerarán para determinar su capacidad, las
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
temperaturas medias anuales más desfavorables.
· Se admitirán equipos individuales (calefactores, entre
otros), sistemas centrales (radiadores, conductos, entre
otros), sistemas mixtos.
· No se admitirán artefactos que puedan implicar
riesgo para los residentes (consumir oxígeno; artefactos
eléctricos que no cumplan las normas de seguridad; estufas
que envíen emanaciones al ambiente, entre otros).
- Circulación de aire: ventilador de techo o fijo a pared,
evitando las extensiones de cables y/o accesibilidad al artefacto,
dado que el residente puede no visualizar la conexión,
o desconocer el manejo.
- Refrigeración:
· Para determinar su capacidad, se tomarán en cuenta
las temperaturas máximas zonales.
· Serán aceptados Sistemas centrales (por conducto),
mixtos y equipos individuales.
- Instalación sanitaria /agua
· Fría: en caso de que provenga de napa potable, se
exigirá certificado de calidad de agua (potabilidad) del
ente competente. Se cuidará que la ubicación de la perforación
guarde la distancia reglamentaria a cámara séptica
o pozo negro.
· Caliente:
· Se admitirán sistemas de aprovisionamiento cen|
140
tral (caldera, termotanque) e individual (calefón, entre otros).
·No se admitirán artefactos tales como calefones
eléctricos, duchas eléctricas y/o a alcohol o querosén,
etc.; ni termotanques o calefones a gas dentro de los locales
sanitarios.
- Almacenamiento: Responderá a las normas vigentes exigidas
por el ente regulador de la zona. Se pondrá especial
énfasis en el correcto estado y mantenimiento de los tanques
de reserva, debiendo realizarse una limpieza anual
certificada con una empresa especializada.
. Instalación sanitaria / desagües cloacales
· Desagüe: fuera del radio de la red cloacal domiciliaria,
se solicitará aprobación del plano de instalación
sanitaria, emitido por autoridad competente.
·Se admitirán sistemas dinámicos - conectado a
la red colectora general – o estáticos - de carácter domiciliario
individual, provisto de cámara séptica y pozo absorbente,
registrado en el plano habilitado según normativa
de la zona.
- Instalación de gas: según normativa del ente habilitante.
De no contar con servicio de gas natural, la instalación deberá
cumplimentar los requisitos vigentes por la empresa
Litoral Gas o la entidad que la reemplace.
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
| 141
5.6
Seguridad edilicia y sistemas preventivos
5.6.1. El edificio debe contar en uso y funcionamiento:
- Detectores de humo, temperatura y fugas de gas:
Es obligatoria la prevención para emanaciones tóxicas o incendio.
Cumplirá con las normativas vigentes, y con la garantía
y firma de la responsabilidad técnica. Ubicados en todas
las habitaciones, áreas comunes y circulaciones, (menos baños):
de humo/temperatura. En cocina: de fugas de gas. Para
lavadero u otros espacios que tengan aparatos eléctricos, si
corresponde: los dos tipos.
- Señalamiento de medios de salida:
Se colocarán carteles indicadores del recorrido y la salida
de emergencia (según programa de evacuación), fácilmente
legibles, altura en relación con el piso (aproximadamente a
1.50 mts. del nivel de piso terminado o NPT), tamaño de letras
y comprensión de símbolos, ubicados próximos a la fuente
de luz de emergencia.
- Luz de emergencia:
Luz de emergencia desplegada en todo el recorrido, tanto en
circulaciones verticales como horizontales. Incluir señalética
del recorrido de salida de emergencia.
- Extintores: triclase (fuegos ABC)
· Se instalarán según lo que designe el ente competente.
· En todos los casos los matafuegos a pared sobre placa
identificatoria, a no más de 1,50 mts. respecto del NPT.
· El centro residencial será responsable de mantener
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
cargados los extintores, verificando la fecha de vigencia
de la carga y realizando las gestiones pertinentes.
- Disyuntor/es y llaves térmicas con puesta a tierra.
- Llave principal de gas.
- Botiquín de primeros auxilios.
En lugar accesible tendrán ubicado un botiquín de primeros
auxilios, con cerramiento de seguridad.
- Programa de evacuación edilicia:
Se formulará un plan con el asesoramiento de personal competente:
que contemple la gráfica del camino más favorable y
alternativas ante la emergencia y la instrucción del personal
sobre cómo obrar ante la circunstancia (se recomienda el entrenamiento
periódico por medio de simulacros a fin de verificar
la efectividad).
- Protección de vacíos en el conjunto edilicio:
Se protegerán con defensas de alambre artístico, todos aquellos
espacios que involucren riesgo (balcones, ventanas, terrazas,
escaleras, vacíos entre niveles, etc.). Se recomienda no
instalar rejas o protecciones fijas o empotradas que obstaculicen
una posible acción de rescate.
| 142
5.7
Localización y vías de acceso
5.7.1. Para la localización de los centros residenciales no
se admitirán establecimientos linderos o cercanos con industria
o taller, u otro tipo de local cuya actividad produzca
ruidos, vibraciones, emanaciones de elementos contaminantes
o de riesgo en general para las niñas, niños y
adolescentes.
5.7.2. Se tendrá en cuenta asimismo, que el predio no se
encuentre en zona inundable o anegadiza, o sobre fallas
geológicas o con movimientos de suelos.
5.7.3. Las vías de acceso general serán de tránsito seguro y
de fácil acceso ante cualquier condición climática.
5.7.4. Preferentemente los centros residenciales funcionarán
en planta baja, o planta baja y un piso. Aquel que supere
dichos niveles, reunirá el conjunto de elementos necesarios
para brindar funcionalidad y seguridad en el total
de l a e structura e dilicia (ascensor/es, a nchos d e c irculaciones,
dimensionamiento de salida a la vía pública, escaleras
contra incendio o vía escape alternativa; y todas las
instalaciones, equipamiento y programa requeridos para
la seguridad edilicia).
5.7.5. Las vías de acceso peatonal al edificio deberán:
- Estar a nivel vereda y/o umbral, con rampa si existieran
escalones o desniveles de acceso.
- Contar con puertas de acceso con apertura hacia el exterior
(puerta antipánico). No se aceptarán puertas giratorias
como ingreso al edificio.
- Las dimensiones de los medios de salida deberán proporcionarse
en base al factor de ocupación establecido.
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
| 143
5.8
Acreditación de las condiciones para funcionar
5.8.1. Para acreditar óptimas condiciones de funcionamiento,
cada centro residencial deberá contar con la documentación
y/o certificación habilitante de todas las instalaciones
y servicios según correspondiere, expedido por
el organismo competente en cada materia y de acuerdo a
la localidad de ubicación del centro residencial; debiendo
presentar ante la autoridad de aplicación de la Ley Provincial
N° 12.967 la documental detallada en los puntos
4.10.1.1.1. al 4.10.1.1.10. del presente documento. Todos
los requerimientos constructivos deberán adecuarse a las
normas vigentes.
5.8.2. El Área de referencia en la materia a la cual la autoridad
de aplicación convocará para supervisar, evaluar, y
considerar las necesidades de adecuación pertinentes, así
como coordinar los planes de obras; será el Área Técnica
del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Santa
Fe o que la reemplace en sus funciones.
5.8.3. Cada centro residencial será autorizado para funcionar
teniendo en cuenta la capacidad de ocupación del
inmueble, en relación a las condiciones de seguridad y comodidad
de los ambientes, habitabilidad y calidad de vida
de las niñas, niños y adolescentes residentes, garantizando
que resulten funcionales y respetuosos para el desarrollo
#5. ESTRUCTURA EDILICIA, DISEÑO Y EQUIPAMIENTO DE LOS AMBIENTES
personal e institucional de acuerdo a los enunciados de los
presentes estándares de calidad.
5.8.4. Cuando se pretenda realizar una ampliación o modificación
de superficie de lo existente, el centro residencial
deberá, con anterioridad al inicio de la misma, presentar a
la autoridad de aplicación para su consideración, los planos
aprobados de la obra a realizar, detallando el destino
de uso de los espacios y plan de tareas con plazos tentativos.



SISTEMA
DE MONITOREO
DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES DE ALOJAMIENTO
EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

| 149
Introducción
El presente documento denominado Sistema de monitoreo
de los ámbitos de cuidados alternativos residenciales
de niñas, niños y adolescentes de la provincia de santa
fe sienta las bases para el abordaje sistemático, procesual,
continuo y coordinado en cuanto a la identificación
y análisis de oportunidades de mejora de las prácticas y
condiciones de alojamiento de acuerdo a los ESTÁNDARES
de calidad preestablecidos.
Para la elaboración del sistema de monitoreo y según consta
en la Resolución Ministerial Nº 205/2013, la Subsecretaría
de los Derechos de la Niñez, Adolescencia y Familia de la Provincia
de Santa Fe convocó a la organización Aldeas Infantiles
S.O.S. Argentina para la colaboración técnica. Acerca de la
organización de referencia cabe destacar su experiencia de
más de 70 años de trabajo territorial en diferentes países del
mundo (134), y más de 35 años trabajando en distintas localidades
de nuestro país (Oberá, Córdoba, Mar del Plata, Luján
y Rosario); y que además se distingue por contar con un sistema
de monitoreo y evaluación establecido y probado, el cual
se aplica a través de profesionales idóneos en la materia en
forma constante en todos sus programas, principalmente: de
Acogimiento, y de Fortalecimiento Familiar y Desarrollo Comunitario.
Específicamente, el asesoramiento técnico de Aldeas
Infantiles S.O.S. Argentina a la Subsecretaría de los Derechos
de la Niñez, Adolescencia y Familia de Santa Fe, consistió en la
#. SISTEMA DE MONITOREO
transmisión de saberes y experiencias así como en el acompañamiento
metodológico para el desarrollo de las herramientas
de gestión tendientes a optimizar los servicios, las prácticas,
los procesos de desarrollo de los niños, niñas y adolescentes
alojados, y las características del sistema en su conjunto y según
las prestaciones de cada centro residencial.
Como resultado del trabajo conjunto entre la Subsecretaría
y Aldeas Infantiles S.O.S. Argentina para posibilitar las
acciones de monitoreo de la política pública de niñez y
adolescencia en materia de alojamientos, se han identificado
a priori las siguientes instancias de aplicación; en:
- La calidad de los servicios ofrecidos por los centros residenciales.
- La calidad de las prácticas brindadas por el personal de
cada centro residencial.
- Los resultados de los procesos de desarrollo humano propios
de cada niña, niño y adolescente.
- Las características del sistema de alojamiento alternativo
establecido en la provincia.
Acerca de las valoraciones de las prácticas y condiciones
que resulten de los aspectos monitoreados, sean positivas
o negativas, en todos los casos la finalidad es promover la
efectivización de los derechos de las niñas, niños y adolescentes
así como garantizar su protección; y siempre propiciar
y procurar mejoras en el sistema de alojamiento en
general y también en cada servicio en particular.
| 150
1.
Objetivo general del monitoreo
Propiciar y procurar la aplicación y cumplimiento de los
“Estándares de la calidad de las prácticas y condiciones
de alojamiento en los ámbitos de cuidados alternativos
residenciales de niñas, niños y adolescentes públicos y
privados” descriptos en el Anexo I del Programa de Fortalecimiento
de los ámbitos de cuidados alternativos residenciales.
#. SISTEMA DE MONITOREO
| 151
2.
Objetivo específico del monitoreo
Constituir un sistema de permanente elaboración, recopilación
y análisis de datos, utilizando metodologías e instrumentos
específicos y sistematizados que permitan generar
la información estratégica de todas y cada uno de los
centros residenciales de alojamiento transitorio, acerca de
sus prácticas y condiciones, y su correspondencia con la
normativa vigente.
#. SISTEMA DE MONITOREO
| 152
3.
Principios generales del monitoreo
3.1. La Subsecretaría de los Derechos de la Niñez, Adolescencia
y Familia es el organismo competente para
ejecutar el Sistema de Monitoreo que en el presente
documento se detalla; principalmente a través del
Equipo Técnico de Fortalecimiento de las prácticas y
condiciones de los centros residenciales.
3.2. La Subsecretaría convocará a otros actores gubernamentales
para los asuntos referentes a las habilitaciones
de funcionamiento en los aspectos de seguridad
y salubridad de las condiciones edilicias, sanitarias,
alimenticias, entre otras de competencia específica y/o
sobre las que existieren regulaciones especiales.
3.3. La Subsecretaría podrá además convocar a profesionales
y/u organizaciones de la sociedad civil que
acrediten competencia, capacidad y objetividad en la
materia, para participar y prestar colaboración en la
implementación del Sistema de Monitoreo.
3.4. Habida cuenta que el monitoreo tiene por objetivo
“propiciar y procurar la aplicación y cumplimiento de los
estándares de calidad”, su referencia obligada es el documento
de los “estándares de la calidad de las prácticas
y condiciones de alojamiento en los ámbitos de cuidado
alternativo residenciales de niñas, niños y adolescentes
públicos y privados de la provincia de Santa Fe”.
4.5. Las actividades que se derivan del presente Sistema
de Monitoreo se basan en el diseño, relevamiento,
análisis y evaluación de los indicadores o unidades
de información, medibles y significativos, que podrían
contribuir a indicar y comparar los cambios en una situación
y un tiempo determinado; respecto de las prácticas
y condiciones de alojamiento.
4.6. Las acciones de monitoreo se realizan sobre una
base de la matriz de monitoreo definida específicamente
por el Equipo Técnico del Programa, constituyéndose
en un instrumento que permita visualizar acerca de
los indicadores y respectivas unidades de medida, sus
medios de verificación, frecuencia y responsable de la
recolección de datos. La matriz de monitoreo es de carácter
dinámico, y se construye de acuerdo a las necesidades
que resulten de la realidad de los centros residenciales
y la política de conservación y/o restitución
de derechos, con la aprobación de la Subsecretaría.
4.7. Las acciones de monitoreo se apoyan en la idea de
contribuir a la generación de una cultura de monitoreo,
#. SISTEMA DE MONITOREO
| 153
es decir, lograr la participación voluntaria en las actividades
de monitoreo, y con la convicción de que contribuyen
a alcanzar mejores resultados a partir de la identificación
de oportunidades, brechas o anomalías; y a
partir de allí posibilitar redefiniciones en las fases de
la planificación e implementación según se evaluare.
4.8. Las acciones de monitoreo serán siempre iniciadas
de oficio por parte de la autoridad de aplicación
sobre la base de actividades regulares, de rutina y programadas,
como así también ante el anoticiamiento de
una situación que lo fundamente.
#. SISTEMA DE MONITOREO
| 154
4.
Acciones de monitoreo
4.1. Las acciones de monitoreo son todas aquellas emprendidas
por el equipo técnico del programa de fortalecimiento
de las prácticas y condiciones de los ámbitos de
cuidados alternativos residenciales que permitan la sistematización,
visualización y análisis de la información relativa
al desarrollo de las prácticas y condiciones de alojamiento
en los centros residenciales; y supondrán:
- Realización de entrevistas abiertas y/o estructuradas.
- Realización de visitas.
- Solicitud de documentación.
4.2. Las acciones de monitoreo serán principalmente programadas
y comunicadas a los centros residenciales con la
suficiente antelación, según los plazos y condiciones establecidos
en la matriz de monitoreo.
4.3. Además de las acciones de monitoreo programadas y con
la aprobación de la autoridad de aplicación, fundadamente,
el equipo técnico podrá desarrollar acciones que no se ajusten
a esa modalidad, pero que por su sentido de oportunidad
y pertinencia lo ameriten, incluso, sin comunicación previa.
4.4. Por cada visita a un centro residencial, el personal a
cargo de la misma elaborará un acta la cual deberá:
- Reflejar una descripción clara y concisa de lo trabajado en
dicha visita, con la posibilidad que el representante o responsable
por el centro residencial pueda dejar constancia
de observaciones y comentarios.
- Estar debidamente fechada y suscripta por el personal de
autoridad de aplicación y el representante o responsable
por el centro residencial.
4.5. Acerca de toda la información procesada cualitativa
y/o cuantitativamente, se elaborarán conclusiones, las que
se harán saber a los centros residenciales, para su consideración.
4.6. Acerca de todo lo actuado deberá informarse a la/s autoridad/
es superior/es.
#. SISTEMA DE MONITOREO
| 155
5.
Registro de las acciones de Monitoreo
5.1. Todas las actuaciones que surgieren de las acciones
de monitoreo, que la autoridad de aplicación produzca
y/o haga producir a terceros, deberán constar en un único
cuerpo documental por centro residencial, denominado legajo
Institucional, organizado cronológica y foliadamente.
Dicho cuerpo llevará la denominación del centro residencial
y deberá estar en todo de acuerdo con la normativa
vigente en materia de registro de documentación.
Podrán crearse cuerpos independientes o secundarios
cuando existieren hechos o circunstancias que ameriten
tal conformación, en cuyo caso deberá quedar asentado en
el cuerpo principal, y una vez finalizado el trámite deberán
ser adjuntados a este último.
5.2. Cada acción de monitoreo llevará la denominación
del centro residencial, los estándares por monitorear y la
fecha en la cual se realizare.
5.3. Toda la información que se reproduzca deberá poseer
fecha de realización y de relevamiento, y de ser relevante,
consignado su horario.
#. SISTEMA DE MONITOREO
ESTÁNDARES DE CALIDAD DE LAS PRÁCTICAS Y CONDICIONES
DE ALOJAMIENTO EN LOS ÁMBITOS DE CUIDADOS ALTERNATIVOS
RESIDENCIALES PARA NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES
MARCO
NORMATIVO y
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
| 158
· Convención sobre los Derechos del Niño (O.N.U. - 1990).
· Convención sobre los Derechos de personas con discapacidad
(O.N.U. – 2007).
· Directrices sobre modalidades alternativas de cuidados
de los niños (O.N.U. - Resolución 64/142 del 18 de diciembre
de 2009).
· Observaciones Generales del Comité de los Derechos del
Niño Nº 1 “Propósitos de la Educación” (2001).
· Observaciones Generales del Comité de los Derechos del
Niño Nº 7 “Realización de los derechos del niño en la primera
infancia” (2005).
· Observaciones Generales del Comité de los Derechos del
Niño Nº 8 “El derecho del niño a la protección contra los
castigos corporales y otras formas de castigo crueles o degradantes”
(2006).
· Observaciones Generales del Comité de los Derechos del
Niño Nº 12 “El derecho del niño a ser escuchado” (2009).
· Constitución de la Nación Argentina (1994).
· Ley Nacional Nº 23.849 a través de la cual el Estado argentino
adhiere a los lineamientos de la Convención Internacional
sobre los Derechos del Niño (1990).
· Ley Nacional Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos
de las Niñas, Niños y Adolescentes (2005).
· Decreto Nº 415/2006. Reglamentación de la Ley Nacional
Nº 26.061. (2006)
· Ley Nacional Nº 26.206 de Educación (2006).
· Ley Nacional Nº 26.657 de Protección de la Salud Mental
(2010).
· Ley Provincial Nº 12.967 de Promoción y Protección Integral
de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (2008).
· Decreto Nº 619/2009. Reglamentación de la Ley Provincial
Nº 12.967.
· Ley Provincial N° 13.237. Modificatoria de la Ley Nº
12.967 (2011).
· Decreto Nº 195/2011. Fijación de políticas activas inte|
159
grales a fin de dar protección y autonomía a los niños, niñas
y adolescentes que habitan esta provincia.
· Decreto Nº 88 de la Legislatura de la Comunidad de Madrid.
Estatuto de las Residencias de atención a la infancia y
adolescencia de la Comunidad de Madrid (2002).
· Secretary of State for Health - United Kingdom. National
Minimum Standards. Children’s Homes Regulations (2002).
· Lineamientos Nacionales en Materia de Niños, Niñas y
Adolescentes Carentes de Cuidados Parentales; Consejo
Federal de Niñez, Adolescencia y Familia; 15 de Diciembre
de 2007.
· Ley de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nº 2.881. Hogar
de Niñas, Niños, y Adolescentes (2008).
· Manual for the Measurement of Indicators for Children in
Formal Care (UNICEF - 2009).
· Mónica Hernández Lemus, “Koinomadelfia: Residencia de
protección de niños y adolescentes. Una experiencia de
mejora continua, gestión de calidad focalizada en el servicio”,
Revista El Observador Nº 5, Edición especial, Chile,
diciembre de 2009.
· Red Latinoamericana de Acogimiento Familiar, “Guía de
estándares para el personal de las entidades públicas y
privadas que se ocupan de la protección de derechos de
niñas, niños y adolescentes”, Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, Argentina, diciembre de 2010.
· Resolución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Nº
436/2011. Registro de Organizaciones Comunitarias y Organismos
No Gubernamentales. Reglamentación (2011).
· Puertas Adentro. La Política de Institucionalización de
niños, niñas y adolescentes en la ciudad de Buenos Aires
(2007-2011). Ministerio Público Tutelar de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires; Eudeba, 2012.
· Niños, niñas y adolescentes sin cuidados parentales en
América Latina. Contextos, causas y consecuencias de la
privación del derecho a la convivencia familiar y comunitaria.
RELAF y Aldeas Infantiles S.O.S. Internacional; junio
de 2011.
· Situación de niños, niñas y adolescentes sin cuidados parentales
en la República Argentina. SENNAF y UNICEF; junio 2012
Coordinación Técnica
Celina Barrilli
Equipo Técnico
Nancy Aballay
Carolina Bruno
Andrea Bataíni
Ivana Artaza
Luciana Vitale
Rocío Bertolaccini
Colaboración Técnica
Aldeas Infantiles SOS Argentina. Área de Monitoreo, Evaluación e Investigación de Desarrollo de Programas.
Participaron, compartiendo sus experiencias, prácticas, marco teórico, opiniones y críticas, enriqueciendo este proceso:
Vanesa Peralta, Jorgelina Grassis, Silvia Perona, Fabiana Fernández, Marina Giani, Teresa Vera, Maureen Griva, Andrea Sartino,
Ignacio Cárcamo, Gabriel Dileo, Marina Pagliaroli, Elisa Leisser, Nancy Torres, Nadia Darigo, Lucrecia Garibay, Sofía Araujo,
Mariela Marquet, Noelia Dieguez, Susana Gatti, Cristina Pisani, Cristina Palmieri, Carolina Zaldivar, Carla Villanova, Roxana
Teloni, Roberto Vince, Carlos Lopez Barraza, Aymará Gasparri, Paola Regina, Betina Venier, Mariana Reyes, Juan Merlero,
Lorena Bulacio, Florencia Ghiselli, Melina Gerlero, Liliana Lares, Silvia Chamorro, Valeria Argüello.

Ministerio de Desarrollo Social
Almirante Brown 6998
0342- 4578920
www.santafe.gov.ar